Camilo Báez, recibió una dosis de su «propio veneno», impedido de ver a su madre en su funeral

Como si se tratara del «Karma» o de un castigo divino. Solo así se puede explicar la situación que vive el paramilitar leonés Camilo Báez, hijo de la fallecida diputada sandinista Gladys Báez, quien en 2021 publicó un video en redes sociales afirmando que «ningún delincuente en el mundo debe recibir permiso para asistir a los funerales de su madre», en referencia al exreo político Max Jerez, quien fue impedido por la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo de asistir al funeral de su mamá.
«Entonces viene uno de los ‘tostones’, no se cómo se llama, Max no se como, se le murió la mamá y no lo dejaron ir al ‘tostón’ al entierro. Díganme en que país del mundo sacan a los delincuentes para ir a una vela o entierro, ah no en Nicaragua quieren que ‘ahuevo’ utilizar cualquier excusa para sacar a estos delincuentes puchos», expresó Báez en un video subido a su perfil en redes sociales.

Años después, le tocó el turno a él. Camilo Báez, quien fue detenido por el régimen de Ortega y Murillo por estar presuntamente involucrado junto altos mandos de la Policía en León con una red de extorsión y corrupción en dicha ciudad, tras su encierro, la salud de su madre decayó, por lo que fue internada en el hospital militar «Alejandro Dávila Bolaños» en medio de un hermetismo de la dictadura.
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Pocos días después, la parlamentaria falleció y fue velada en León. La dictadura realizó homenajes, actos partidarios, entrega de condecoraciones y medallas. Pero su hijo no pudo darle el último adiós. El paramilitar y propagandista sandinista se quedó encerrado o desaparecido, pero no pudo asistir al sepelio.
Báez es conocido también por tener una personalidad abusiva, un carácter prepotente y hasta antes de su detención se sentía «intocable» y con respaldo del régimen por tener a su madre como defensora; sin embargo, nada de eso le valió luego de cometer delitos y críticas dentro del mismo partido.
El sandinista fungió en la ciudad como dirigente político y paramilitar activo después de 2018, se dedicó al acoso de opositores y amenazar y extorsionar a civiles.

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