Obispo de Bluefields tilda de «insensible e incapaz» a la Policía orteguista por «banalizar» denuncias de violaciones a menores

Monseñor Pablo Schmitz Simon, obispo de la Diócesis de Bluefields, calificó de perverso y bestial los asesinatos cometidos en contra de dos niñas de la comunidad Lisawés, en el municipio de Mulukukú, Costa Caribe Norte. Por estos hechos, responsabilizan al sujeto identificado como Rosario Soza Centeno, quien actualmente está siendo procesado por los delitos de femicidios.
«Uno mi dolor al de nuestra hermana Carmen González Rodríguez (…) por el perverso abuso sexual y el bestial asesinato de sus dos hijas L.Y.G.R., y B.M. Hechos como este reflejan la sociedad que hemos construido hasta hoy: Una sociedad violenta y machista, que no respeta la vida, que no cuida a las niñas y niños, que coloca en la más cruel indefensión y riesgo a las mujeres, más aún a las mujeres pobres, a las madres solteras, a las jóvenes, adolescentes y niñas».
En el comunicado emitido por Schmitz. con fecha del 16 de setiembre, el religioso tildó de insensible e incapaz a la Policía orteguista, ya que la madre de las niñas asesinadas ya había interpuesto denuncia por abuso sexual a una de sus hijas, pero «no fue tomada en serio». Además, llama a las autoridades a ejecutar las leyes que tienen como objetivo hacerle justicia a las víctimas.
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«En dos ocasiones, nuestra hermana Carmen González había denunciado el abuso sexual a los que fue sometida su niña; pero la falta de sensibilidad, la ineficiencia y la incapacidad de la Policía local para tomar en serio situaciones como esta, banalizó el hecho».
Señala a otros dos implicados
Schmitz Simon también solicitó a las autoridades policiales de Mulukukú que apliquen «todo el rigor de la ley» y que busquen a otros dos sujetos que fueron parte del asesinato de las dos menores y que andan impunes.
«Los delitos sexuales no pueden prescribir, porque destruyen la integridad física y psicológica de nuestras hermanas mujeres. Los malhechores deben ser buscados y sometidos a la ley porque presentan un peligro para todas las niñas que los tienen cerca. Creemos en Dios misericordioso, sin embargo, tenemos que hablar de la justicia», reafirmó el cura, quien aprovechó para agradecer al párroco de Mulukukú por el acompañamiento que ha dado a la madre de la niñas.
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En cuanto al gobierno central, el religioso le solicitó que se tome en cuenta su petición y «a todos mis hermanos y hermanas de la Diócesis les agradezco profundamente su solidaridad, su apoyó y el amor que le pueden dar a nuestra hermana Carmen y a la única niña que tiene con vida (…) Aseguro a nuestra hermana, nuestra solidaridad, oraciones y apoyo. Que este sufrimiento fortalezca su fe en Dios y sea fuente de bendición para ella y su pequeña hija», concluyó.
Feminicidios en aumento
Los feminicidios han aumentado en Nicaragua en comparación al año anterior. Según informes de la organización Católicas por el Derecho a Decidir, en el primer semestre de 2020 se registraron 35 muertes por violencia de género, dos casos más en relación al mismo periodo de 2019.

A julio de 2020, la cifra aumentó a 42 mujeres asesinadas, mientras los feminicidios frustrados llegaron a 55, diez más a los registrados hasta mediados del año. De todos los casos, solo cuatro recibieron sentencia, en 13 se inició proceso judicial, diez autores se encontraban prófugos dentro del país, cuatro en la impunidad y uno fue absuelto.

Buena Obispo Pablo Simón
Contra los sacerdotes pedófilos violadores de niños y niñas, como en Chile que si caen presos los curas pedófilos
Estoy de acuerdo en la petición que hace el padre Schmitz, en que se capturen y judicialicen a los que violaron anteriormente a la pequeña, los que según la madre serían un sobrino de ella y el padre de la niña menor, los delitos sexuales no prescriben y en representación de las víctimas mortales, la madre es la voz de ellas, debe ser oída y apaciguar un poco el dolor de ella con la aplicación de justicia a todos los hechores que se vieron involucrados en el truncamiento de los sueños de dos pequeñas que merecían vivir en paz.
Me duele escuchar que se culpe en parte a la madre por dejarlas solas por un momento, si hubiera sabido que sucedería esa atrocidad, no lo habría hecho jamás. Mis condolencias como madre a otra madre.
Si los que Dios les dio potestad de hacer justicia no la ejecutan, ellos serán responsables ante él.