Atentado con siete disparos a exmiembro de la Contra refugiado en Honduras

El exmiembro de la Resistencia Nicaragüense Marvin Gámez Alaníz, de 58 años, sobrevivió a un atentado en el que recibió siete disparos cuando se dirigía a comprar leche en el municipio de Trojes, departamento de El Paraíso, Honduras, fronterizo con Nicaragua.
El ataque ocurrió alrededor de las 5:00 de la mañana del domingo 26 de julio en el sector de Las Mesas, según denunció el Instituto del Liderazgo de Las Segovias y reportó el medio hondureño HCH.
Gámez, originario de La Trinidad, Estelí, y conocido durante los años de la Contra como «Comandante Resorte», se encuentra refugiado en Honduras desde las protestas de 2018 contra el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
Una mujer que viajaba con él también resultó herida con dos disparos. Ambos fueron trasladados de emergencia al Hospital Gabriel Alvarado, en Danlí, donde personal médico informó que se encontraban fuera de peligro.

«Yo viajo todos los días hacia la hacienda Palestina a comprar leche. Tengo cinco años de ser seguido por el Gobierno de Daniel Ortega. Y en Trojes, gracias a Dios, no tengo problema con nadie», relató Gámez desde una cama del hospital donde se recupera del ataque a tiros.
Según su testimonio a la televisora local HCH, en la ejecución del crimen participaron varios hombres encapuchados que se movilizaban en dos motocicletas y que comenzaron a dispararle.
«Me perforaron siete tiros en toda mi espalda. Y a la compañera que iba conmigo le pegaron dos. Tenemos tiempo ya de ser perseguidos por el régimen de Daniel Ortega», denunció.
Personal médico consultado por el medio hondureño explicó que, pese a la cantidad de impactos recibidos por Gámez, los proyectiles no penetraron el abdomen ni el tórax. La mujer que lo acompañaba sufrió heridas en partes blandas de sus extremidades.
Instituto La Segovia pide investigar posible crimen transnacional
El Instituto del Liderazgo de Las Segovias denunció el ataque y pidió al Estado de Honduras una investigación urgente para determinar quiénes están detrás del atentado.
La organización señaló que, según la denuncia recibida, Gámez había sido amenazado anteriormente por integrantes de organismos de seguridad del municipio nicaragüense de Jalapa, Nueva Segovia, fronterizo con Honduras.

«Según testimonio este atentado presuntamente fue operado desde Nicaragua», denunció el organismo cuya directora, la activista Haydee Castillo, fue desnacionalizada y defiende derechos humanos desde el exilio.
La organización calificó el hecho como un posible «crimen transnacional» y también demandó que organismos internacionales de derechos humanos intervengan para garantizar protección a Gámez tras el ataque.
El excombatiente responsabilizó directamente al régimen Ortega-Murillo de la persecución que, asegura, ha enfrentado durante los últimos años y advirtió que otros antiguos miembros de la Resistencia Nicaragüense refugiados en Trojes han sido asesinados.
«No solo yo, habemos muchos comandos de la Resistencia en Trojes. Han matado como a siete amigos míos, y yo era el octavo ya. Dios me está dando una oportunidad de vida con siete tiros en mi cuerpo», expresó.
Hasta ahora no se conoce públicamente una investigación de las autoridades hondureñas que determine quién ordenó o ejecutó el atentado, por lo que los señalamientos contra el régimen nicaragüense corresponden a la denuncia de Gámez y del Instituto del Liderazgo de Las Segovias.
Denuncia vulnerabilidad por falta de residencia
Tras sobrevivir al ataque, Gámez también denunció que las autoridades hondureñas no le han renovado su permiso de residencia, una situación que considera aumenta su vulnerabilidad ante las amenazas que asegura recibir.
El nicaragüense pidió protección a las autoridades de Honduras y la intervención de organizaciones internacionales defensoras de derechos humanos ante el temor de sufrir un nuevo ataque.
Trojes, donde ocurrió el atentado, se encuentra en una zona fronteriza que durante los últimos años ha servido de refugio para nicaragüenses que huyeron de la persecución política, entre ellos antiguos integrantes de la Resistencia Nicaragüense.
Gámez sostiene que al menos siete antiguos compañeros suyos han sido asesinados y considera que el ataque del domingo pretendía sumarlo a esa lista.
Ataques contra opositores fuera de Nicaragua
El atentado contra Gámez ocurre en medio de denuncias sobre operaciones de persecución contra opositores y exiliados nicaragüenses más allá de las fronteras del país, que incluye atentados armados y asesinatos consumados.
El Grupo de Expertos en Derechos Humanos sobre Nicaragua de Naciones Unidas ha advertido sobre prácticas de represión transnacional contra nicaragüenses en el exilio, que incluyen amenazas, vigilancia, hostigamiento y hechos de violencia.
Uno de los casos de mayor impacto ocurrió el 19 de junio de 2025, cuando el mayor en retiro del Ejército de Nicaragua Roberto Samcam, crítico del régimen Ortega-Murillo y exiliado desde 2018, fue asesinado en su vivienda en Moravia, San José, Costa Rica.
También han ocurrido dos atentados contra el opositor Joao Maldonado en territorio costarricense. El primero fue perpetrado en septiembre de 2021 y el segundo, en enero de 2024, cuando Maldonado y su esposa, Nadia Robleto, fueron atacados a balazos y sobrevivieron.
Otros nicaragüenses vinculados a la oposición, al movimiento campesino o a la antigua Resistencia también han sido asesinados en Costa Rica o en zonas fronterizas con Honduras.
En junio de 2022 fue encontrado muerto en Honduras Rodolfo Rojas Cordero, excombatiente de la Contra y opositor nicaragüense. Según las denuncias conocidas sobre el caso, habría sido llevado mediante engaños desde Costa Rica antes de aparecer muerto en territorio hondureño.
En octubre de 2024 fue asesinado en Upala, Costa Rica, el dirigente campesino nicaragüense Jaime Luis Ortega Chavarría, refugiado en ese país desde 2018.
Otros de los exmiembros de la Resistencia Nicaragüense ultimados a balazos en la zona cercana a la frontera con Nicaragua, pero en territorio hondureño fueron identificados como Santiago Rivera Müller, asesinado en junio de 2023.
En junio del 2019, fueron eliminados Edgard Aristo Montenegro Centeno, «Comandante Cabezón» y su hijo Yalmar Antonio Montenegro Olivas, ambos originarios Wiwilí, Jinotega.
Un mes después, en julio del 2019, fue alcanzado por los tiros Francisco Sobalvarro, conocido como «Berman», y en diciembre de 2020, también fue liquidado de 12 disparos el intrépido exmiembro de la contrarrevolución, Gerardo de Jesús Gutiérrez Gutiérrez, de 56 años, conocido como «comandante El Flaco».

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