Remesas hacia Nicaragua crecen más de 18% en 2025, según el BID, mientras el BCN mantiene silencio estadístico

Nicaragua se encamina a cerrar 2025 con uno de los mayores crecimientos en la recepción de remesas de toda América Latina y el Caribe, de acuerdo con el más reciente informe del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que analiza el comportamiento de estos flujos durante los primeros tres trimestres del año.
El documento señala que la región alcanzará nuevamente un récord histórico de envíos, acumulando 16 años consecutivos de crecimiento, en un contexto global marcado por tensiones económicas y migratorias.
«Los datos disponibles y los cálculos de proyección nos permiten afirmar que la región se encamina nuevamente a un total récord de envíos», destaca el informe del BID.
En el caso de Nicaragua, el crecimiento fue especialmente acelerado. El país registró una variación anual del 18,2% en la recepción de remesas durante 2025, superando a economías vecinas como El Salvador con 17,9%, Costa Rica con 8,4% y Panamá con 2%.
Este repunte ocurre mientras el Banco Central de Nicaragua (BCN) mantiene sin publicar estadísticas detalladas y oportunas sobre el comportamiento de estos ingresos.
Un pilar económico que sostiene al país
El BID subraya que el aumento de las remesas hacia Nicaragua no responde únicamente a envíos de mayor valor, sino también a un crecimiento sostenido en la frecuencia de las transferencias.
«Los datos indican que el aumento en el flujo total no se debe solo a que se envíe más dinero por vez, sino a un incremento masivo en la frecuencia de los envíos», señala el informe.
En concreto, el número de remesas enviadas al país aumentó un 16%, mientras que el monto promedio por transacción creció un 8,8%, reflejando el esfuerzo constante de la diáspora nicaragüense, principalmente asentada en Estados Unidos.
El informe advierte que las remesas se han convertido en un soporte estructural de la economía nacional. En Nicaragua, estos flujos equivalen al 30,0% del Producto Interno Bruto (PIB), ubicando al país entre los más dependientes de la región, junto con Honduras.
«Para Nicaragua, las remesas se han consolidado como un pilar fundamental de su economía», afirma el BID, al tiempo que resaltó que Honduras (30,4%) y Nicaragua (30,0%) son los países que presentan la mayor dependencia de estos ingresos en América Latina y el Caribe.
En contraste, economías más grandes y diversificadas como México (3,3%), Colombia (3,1%) o Brasil (0,2%) muestran una exposición mucho menor a estos flujos, lo que evidencia, según el organismo, una profunda brecha de vulnerabilidad económica en Centroamérica.
Estados Unidos: principal origen
El informe confirma además que Estados Unidos continúa siendo el principal país emisor de remesas para Nicaragua, con el 75,3% del total recibido, una tendencia que se repite en toda Centroamérica, superando incluso el 90% en países como El Salvador, Guatemala y Honduras.
Más allá de las cifras macroeconómicas, el BID subraya el impacto social de las remesas en la reducción de la pobreza.
«Las remesas pueden implicar dejar de estar en la pobreza para millones de personas en los países que las reciben», indica el informe, al estimar que más de cuatro millones de personas en los países analizados logran salir de la pobreza extrema gracias a estos ingresos.

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