Reservas internacionales superan los 8.000 millones de dólares en Nicaragua, sostenidas por remesas

El Banco Central de Nicaragua informó que las reservas internacionales continúan en aumento, en un contexto marcado por la dependencia de las remesas enviadas por la diáspora y migrantes al igual que las medidas económicas impulsadas por el gobierno de Estados Unidos (EE. UU.) en contra del orteguismo.
Hasta noviembre pasado, el saldo de las reservas internacionales brutas alcanzó los 8.006,7 millones de dólares, lo que representa un incremento del 32,2 % en relación con el mismo mes del año anterior.
Nota relacionada: EE. UU. aprueba impuesto del 1 % a remesas que se envían desde ese país hacia el extranjero
El propio Banco Central notificó que el aumento interanual fue de 1.950 millones de dólares, al comparar el nivel actual con el registrado en noviembre de 2024.
«Durante noviembre las RIB aumentaron en 63.2 millones de dólares, impulsadas principalmente por las cuentas netas del Sector Público No Financiero (SPNF), los intereses recibidos por las inversiones de Reservas Internacionales y las compras netas de divisas en las operaciones cambiarias del BCN», dice el reporte oficial del BCN.
El Banco Central sostiene que el volumen de reservas «garantiza la disponibilidad de divisas para el normal desenvolvimiento de los pagos internos y externos» y que contribuye a la estabilidad macroeconómica y financiera del país.
FMI alerta sobre incertidumbre en 2026
En noviembre pasado, tras concluir una misión en el país, el Fondo Monetario Internacional (FMI) confirmó que el crecimiento económico reciente ha estado fuertemente respaldado por el aumento de las remesas.
Sin embargo, este crecimiento se espera que se ralentice en 2026. «Se prevé que las reservas de divisas sigan siendo holgadas, aunque crecerán a un ritmo más lento a medida que se reduzcan los superávits en cuenta corriente».
En su declaración final, el organismo señaló que «el crecimiento de las remesas continuó siendo significativo», impulsado por el endurecimiento de las políticas migratorias en Estados Unidos.
El FMI también reconoció que la economía mostró resiliencia en el primer semestre de 2025, con un crecimiento del 3,9 %, apoyado por exportaciones y por el dinero enviado por migrantes. No obstante, advirtió que el panorama podría deteriorarse a partir de 2026.
«Se prevé que el crecimiento se modere», alertó el organismo, ante una posible disminución de las remesas y mayores restricciones comerciales.
Entre los principales riesgos señalados figuran la imposición de aranceles estadounidenses y sanciones internacionales más severas contra el régimen. El FMI subrayó que existe «mucha incertidumbre» sobre el impacto de estas medidas en la inversión, el comercio y las finanzas públicas.

Comentarios