Nicaragua firma acuerdo de libre visado con Osetia del Sur ¿Cuántos nicaragüenses van a aprovecharlo?

La dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo ha suscrito un acuerdo de exención de visado con Osetia del Sur, una región separatista de Georgia cuyo reconocimiento internacional es extremadamente limitado y depende en gran medida del respaldo de Rusia. La firma del acuerdo tuvo lugar este jueves, 27 de febrero, con la participación de la embajadora de Nicaragua ante la Federación de Rusia y concurrente en Osetia del Sur, Alba Azucena Torres, y el canciller surosetio Ajsar Muratovich Dzhioev.
Según el comunicado oficial difundido por el portal propagandista del gobierno El 19 Digital, el acuerdo permite a los ciudadanos de ambos territorios ingresar y permanecer en la otra nación por un período de hasta 90 días sin necesidad de visado, aplicando a quienes porten pasaportes diplomáticos, oficiales, de servicio y ordinarios. El Ejecutivo de Ortega y Murillo afirma que este pacto «contribuye al fortalecimiento de las relaciones diplomáticas con los países hermanos», pese a que Osetia del Sur no es reconocido como un Estado soberano por la mayoría de la comunidad internacional.
El anuncio refuerza la política exterior del régimen de Ortega de acercarse a países y territorios con escaso reconocimiento internacional, alineándose con los intereses geopolíticos de Rusia. Nicaragua fue uno de los pocos países que reconoció la independencia de Osetia del Sur en septiembre de 2008, tras el conflicto armado entre Rusia y Georgia, una decisión que coincidió con el respaldo de Moscú al régimen sandinista. Desde entonces, la relación entre Nicaragua y Osetia del Sur ha sido meramente diplomática, sin evidencia de cooperación económica o intercambio comercial significativo.
Osetia del Sur es una región del Cáucaso que, tras la disolución de la Unión Soviética en 1991, declaró su independencia de Georgia, lo que desató una serie de conflictos armados con el gobierno georgiano. En agosto de 2008, tras una breve guerra entre Rusia y Georgia, Moscú reconoció la independencia del territorio y ha mantenido una fuerte presencia militar en la zona desde entonces. Sin embargo, la gran mayoría de la comunidad internacional sigue considerando a Osetia del Sur como parte de Georgia, y su independencia solo ha sido reconocida por un reducido grupo de aliados de Rusia, entre ellos Venezuela, Siria y Nicaragua.
El impacto real del acuerdo de libre visado entre Nicaragua y Osetia del Sur es una incógnita. No existen datos oficiales que registren visitas de ciudadanos surosetios a Nicaragua ni de nicaragüenses a Osetia del Sur. Sin embargo, esta falta de información responde en parte a la opacidad del régimen de Ortega, que dejó de publicar estadísticas sobre el ingreso de visitantes al país en los portales oficiales, como solía hacerlo en el pasado.
La decisión de firmar este acuerdo parece estar más alineada con la estrategia política del régimen de Ortega de estrechar lazos con aliados de Moscú, y no parece que pueda tener algún beneficio concreto para la población nicaragüense. Además, es de sobra conocido que la mayoría de connacionales quieren viajar a países de Europa, Canadá o Estados Unidos, pero serán muy pocos los que se interesen en viajar a la lejana y desconocida Osetia del Sur.
Otros acuerdos de libre visado con países lejanos
En mayo de 2024, Nicaragua firmó un acuerdo de libre visado con Qatar, el cual fue ratificado por el Parlamento, controlado por Ortega, en junio del mismo año. Este pacto también permite a los ciudadanos de ambos países ingresar sin necesidad de visa y permanecer en el territorio del otro por un período determinado.
Ese mismo mes, el gobierno de Nicaragua también estableció un acuerdo de exención mutua de visado con Angola, aplicable a ciudadanos que porten pasaportes diplomáticos, de servicio y oficiales. El convenio, aprobado por los diputados obedientes a Ortega, tiene el propósito de fortalecer las relaciones de amistad y cooperación entre ambas naciones, aunque el intercambio comercial y turístico entre los dos países igualmente es prácticamente nulo.
Estos acercamientos de la dictadura sandinista con Qatar, Angola y Osetia del Sur, se enmarcan en la estrategia del régimen de Ortega de consolidar lazos con gobiernos afines en varias zonas del mundo, en momentos en que enfrenta sanciones y presiones por parte de países occidentales y organismos internacionales.
Estos países con los que la dictadura sandinista ha firmado acuerdos de libre visado en los últimos años, comparten patrones de represión, restricciones a las libertades civiles y persecución de voces disidentes.
Catar, una de las economías más ricas del mundo, ha sido señalado por la represión a la libertad de expresión, la discriminación contra mujeres y personas LGBTIQ+, así como el abuso sistemático contra los trabajadores migrantes, quienes son sometidos a condiciones laborales precarias y explotación. Angola, por su parte, ha visto un deterioro en su gobernabilidad, con un aumento en la desconfianza hacia las instituciones y restricciones crecientes a la participación democrática. En tanto, Osetia del Sur, un territorio separatista de Georgia bajo la influencia de Rusia, opera con un modelo político cerrado, sin medios de comunicación independientes ni procesos democráticos transparentes.
La exención de visado con estos tres países no responde a un interés real de intercambio ciudadano, sino a una estrategia política de reforzar sus alianzas con actores que, al igual que Ortega y Murillo, han sido señalados por su desprecio a la democracia y las libertades fundamentales.

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