Régimen acusa a canciller de Guatemala de «injerencista» por decir que Nicaragua tiene un sistema antidemocrático

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Nicaragua rechazó las declaraciones del canciller de Guatemala, Carlos Ramiro Martínez, quien calificó de «antidemocrático» al régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo en una entrevista con el diario español El País.
A través de un comunicado oficial, la Cancillería de Ortega dijo que Ramiro Martínez emitió declaraciones «injerencistas e irrespetuosas». Al mismo tiempo dijeron que «Nicaragua no ha intervenido nunca en los asuntos internos de ningún país. Igualmente nunca nos hemos referido a los difíciles procesos políticos, sociales y económicos que, de convulsión en convulsión, ha vivido ese hermano país centroamericano».
Este último argumento sin embargo es una clara opinión sobre la crisis política que en el pasado reciente ha afectado a Guatemala, que le valió sanciones a varios de sus funcionarios públicos, entre ellos a la exfiscal Consuelo Porras, por parte del gobierno de Estados Unidos.
El régimen continúa en su comunicado diciendo que expresaba su solidaridad con «el hermano pueblo guatemalteco e insistimos en respetarnos unos a otros como corresponde a un mundo complejo y desafiante, donde todos los días debemos comprometernos a avanzar en unidad por el bien común».
Este documento no lo firman ni Murillo ni Ortega, sino que lo hace el canciller Valdrack Jaentschke Whitaker, señalado en el más reciente informe del Grupo de Expertos en Derechos Humanos sobre Nicaragua (GHREN) de ser una pieza clave en la represión trasnacional del régimen sandinista.
El papel de Guatemala en la crisis de Nicaragua
Durante la entrevista con El País, el canciller de Guatemala afirmó que «creemos que es un régimen antidemocrático que, además, pasa por encima de su población». Como muestra de que no apoyan a los dictadores nicaragüenses, el ministro de Exteriores del vecino país dijo que aunque mantienen relaciones diplomáticas, no mantienen un embajador en Managua.
Ramiro Martínez recordó como su país acogió a 135 presos políticos nicaragüenses en septiembre de 2024, entre quienes había laicos, religiosos y dirigentes políticos apresados por la dictadura por disentir contra el clan Ortega-Murillo.
El canciller guatemalteco se pronunció también sobre la captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores, el pasado 3 de enero en Venezuela por parte de fuerzas militares estadounidenses.
Aunque dijo que abrigaban esperanzas de que eso significara una apertura hacia una transición democrática, lamentó que eso aún no ocurra en la nación suramericana.
. «Cuando nos enteramos el 3 de enero de lo que estaba pasando, creíamos que era el primer paso para llevar la democracia de vuelta a Venezuela y no fue así». Y fue más contundente al decir que no veía condiciones para que volvieran a la senda democrática.

Estoy de acuerdo con el gobierno, ningún nicaragüense verdadero debe aceptar o promover el ingerencismo, eso quedó en el pasado