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Monseñor Báez: «Quienes usan del poder para oprimir, están al servicio del diablo»

El obispo nicaragüense en el exilio Silvio José Báez denuncia la idolatría del poder y llama a asumir compromisos valientes frente a la injusticia
Por Artículo 66 febrero 22, 2026

En su homilía del I Domingo de Cuaresma, pronunciada desde Miami este domingo, 22 de febrero, el obispo auxiliar de Managua y exiliado nicaragüense Silvio José Báez lanzó un mensaje directo contra la seducción del poder y sus consecuencias destructivas. Al reflexionar sobre las tres tentaciones que enfrentó Jesús en el desierto, el prelado advirtió que «quienes usan del poder para oprimir, están al servicio del diablo».

El obispo centró su predicación en la tercera tentación, cuando el diablo ofrece a Jesús todos los reinos del mundo a cambio de adoración. Báez subrayó que Jesús rechazó el dominio y la gloria, y eligió el camino del servicio humilde, recordando que «no vino para dominar, sino para servir y dar la vida por todos».

Desde esta clave religiosa, denunció el poder convertido en ídolo que sacrifica la libertad y la esperanza de los pueblos.

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Báez afirmó que el deseo de imponerse y dominar atraviesa tanto la vida personal como la social. Señaló que las ambiciones egoístas pervierten los ideales más nobles y rompen la convivencia. En ese contexto, advirtió que el poder usado para oprimir revela su raíz diabólica, porque se alimenta de la mentira, del miedo y de la exclusión.

«El deseo de imponernos y dominar está presente en todos los seres humanos. Es grande la tentación de buscar poder, fama y el éxito a cualquier precio. La convivencia cotidiana se hace más difícil cuando cada uno lucha por imponerse. A nivel social, los más nobles ideales se pervierten a causa de las ambiciones egoístas y las luchas de poder», destacó. 

El mensaje del obispo resonó con especial fuerza por su condición de obispo exiliado y perseguido por el régimen de Nicaragua. Desde el destierro, su mensaje pastoral se conecta con la represión sistemática, la persecución religiosa y el férreo control político que ejercen Daniel Ortega y Rosario Murillo sobre el país.

Pide abandonar la pasividad

En la homilía, Báez rechazó toda actitud pasiva frente a la injusticia y la opresión. «Tampoco frente a los problemas sociales debemos ser pasivos. Debemos tomar decisiones valientes y asumir compromisos arriesgados. No podemos esperar soluciones milagrosas, sin luchar y organizarnos, pero siempre confiando en el amor de Dios que no nos abandona y despliega su fuerza en nuestra debilidad», afirmó con claridad.

El obispo insistió en que la fe cristiana no justifica la evasión ni la comodidad espiritual. Por el contrario, llamó a asumir responsabilidades históricas y a comprometerse activamente en la defensa de la dignidad humana, incluso cuando ello implique riesgos personales. Para Báez, confiar en Dios no significa huir del conflicto, sino afrontarlo con esperanza y valentía.

En el marco de la Cuaresma, el prelado invitó a ordenar la vida interior y a resistir las tentaciones que fragmentan al ser humano. Resaltó que en este tiempo de preparación de cara a la Semana Santa se abre la oportunidad para sanar heridas, recuperar la libertad interior y volver a Dios con confianza, lejos de los falsos dioses del poder, la riqueza y la gloria. Báez exhortó a la oración, al ayuno y a la solidaridad concreta con los más necesitados.

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