Monseñor Báez compara al poder en Nicaragua con Herodes y llama a «no arrodillarse ante ningún ídolo»

Monseñor Silvio José Báez volvió a lanzar una crítica frontal al régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo. Durante la homilía de este domingo, 4 de enero, advirtió que los tiranos gobiernan desde el miedo, la mentira y el desprecio por la vida, pero terminan condenados por la historia.
Sin mencionar nombres, el obispo auxiliar de Managua enmarcó su reflexión en el relato bíblico de los Reyes Magos y el rey Herodes, una figura que utilizó como símbolo del poder represivo.
«Los tiranos aparentan valentía y se presentan altaneros y agresivos, pero viven amenazados por el miedo y convierten a los demás (…) en rivales o enemigos a eliminar», afirmó.
Báez describió a Herodes como la representación de «el oscuro mundo del poder que todo lo justifica y en donde todo se vale: cálculo, cinismo, mentira, crueldad y desprecio por la vida», una caracterización que se interpreta como un claro retrato del actual régimen nicaragüense.
Un llamado a no resignarse
Desde el exilio, el obispo también cuestionó la resignación social y el culto a los líderes, prácticas promovidas desde el oficialismo en Nicaragua. «No podemos resignarnos a que todo siga como siempre», dijo, y llamó a «superar el arribismo y el culto mesiánico a los líderes».
Báez insistió en que los cambios profundos no son inmediatos, pero advirtió que no deben abandonarse las luchas por la libertad. «No desesperemos ni bajemos la intensidad de la lucha», expresó, subrayando que las transformaciones sociales requieren paciencia, pero también coherencia y perseverancia.
Monseñor pide unidad social
El obispo recordó que la fe no puede ser utilizada para legitimar ningún poder terrenal. «Adorar nos dará fuerzas para no arrodillarnos ante ningún ídolo o poder de este mundo», dijo, en alusión a un régimen que exige obediencia absoluta y castiga la disidencia.
Báez también hizo un llamado a la unidad social frente a la represión y la fragmentación política. Criticó el «canibalismo político» y pidió caminar juntos, sin zancadillas ni rivalidades estériles.
La homilía de Báez se suma a una serie de pronunciamientos en los que el obispo ha denunciado la represión, el autoritarismo y la manipulación del poder en Nicaragua, en un contexto donde la Iglesia católica continúa bajo vigilancia y hostigamiento del régimen.

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