A tres años de la excarcelación de 222 opositores: «Seguimos en la búsqueda de la libertad de Nicaragua»

Este lunes nueve de febrero de 2026 se cumplen tres años desde que el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo excarceló a 222 presos políticos que mantenía detenidos en Nicaragua por ser críticos y algunos posibles rivales en un posible proceso electoral para los dictadores.
Ese mismo día, tras sacarlos de las cárceles, los trasladaron al aeropuerto y los enviaron en un vuelo directo a Estados Unidos, sin informar previamente a sus familias ni permitirles decidir sobre su destino. Selló así el destierro de las principales figuras de la oposición nicaragüense, a quienes horas más tarde despojó de su nacionalidad, otro crimen de lesa humanidad para la dictadura sandinista.
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A tres años de haber recuperado su libertad, el economista y excarcelado Juan Sebastián Chamorro agradeció a Dios, a sus familiar y a todos los que se solidarizaron con él ante su encarcelamiento arbitrario y el de sus compañeros de
«lucha».
Chamorro recalcó el gesto de los Estados Unidos al recibir a las 222 personas excarceladas como un gesto humanitario y político. Washington facilitó su ingreso, les otorgó un estatus legal temporal y denunció públicamente las violaciones a los derechos humanos cometidas por el régimen nicaragüense.
«Quiero especialmente agradecer a mis compañeros de celda porque sin ellos no hubiera podido mantener la fuerza y la fe en esos momentos difíciles. A Miguel (Mendoza), a Marco (Fletes), a Pedro (Vásquez), Max (Jerez), a Mike (Michael Healy), Luis, Lesther (Alemán), José Antonio (Peraza), Álvaro (Vargas), Róger (Reyes) y a los centenares de compañeros y compañeras de el Chipote», dice Chamorro en un video difundido en sus redes sociales.
El opositor afirmó que jamás dejó de visualizar que el día de la liberación llegaría. «Si hay algo que me enseñó la cárcel es a no ser conformista ni derrotista, a no aceptar mi condición de privado de libertad. a protestar, a ser incómodo ante la injusticia y a levantarme todos y cada uno de los días como lo hacía en aquella celda a hacer algo para mantener la esperanza y con ella seguir en la búsqueda de la libertad».
Esperanzas de libertad
Asimismo, sostuvo que el cambio para Nicaragua puede llegar pronto. Los acontecimientos en Venezuela con la extracción de Nicolás Maduro y la presión de Washington sobre el régimen Ortega-Murillo ha reavivado las esperanzas de un posible giro en el país.
«Estamos viviendo momentos de cambio muy interesantes que me hacen no creer, sino estar seguro que lo peor de nuestro sufrimiento lo hemos dejado atrás y que lo mejor se viene por delante», puntualizó.

Por su lado, Yubrank Suazo, originario de Masaya y encarcelado en dos ocasiones hasta su destierro en febrero de 2023, escribió en su cuenta de X: «Tres años de un exilio forzado con caídas y levantadas, pero nunca dejando de llevar la patria en el hombro. Aquí y donde sea, nicaragüense por gracia de Dios».
Bienes confiscados
Tras el destierro, el régimen de Ortega y Murillo agravó la violación de derechos al desnacionalizar a los excarcelados. Mediante una resolución judicial exprés, el Estado les retiró la nacionalidad nicaragüense, confiscó sus bienes y los declaró “traidores a la patria”.
Con esta medida, el régimen rompió el vínculo jurídico entre el Estado y sus ciudadanos, los dejó en condición de apatridia y utilizó el exilio como castigo político.

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