Otro golpe a la Iglesia Católica: régimen prohíbe misiones pastorales en la Diócesis de León

La abogada e investigadora Martha Patricia Molina denunció este miércoles, 21 de enero, una nueva acción represiva contra la Iglesia católica en Nicaragua, luego de que el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo prohibiera la realización de misiones pastorales en la Diócesis de León, en el marco del Año Eclesiológico que se celebra este 2026.
Según Molina, las misiones estaban programadas para iniciar el 24 de enero y contemplaban visitas casa a casa para predicar el Evangelio, una práctica tradicional dentro de la Iglesia católica.
Sin embargo, el permiso fue denegado por las autoridades policiales, lo que obligó a suspender la actividad pastoral.
«Los co dictadores Daniel Ortega y Rosario Murillo prohíben Misiones Pastorales en la Diócesis de León donde se celebra este 2026 el Año Eclesiológico», denunció la investigadora en la red social X.
Sacerdotes no pueden predicar casa por casa
Agregó que la orden transmitida al clero fue clara: «hagan sus cosas adentro», instrucción que, según Molina, limita de forma directa el ejercicio de la misión evangelizadora.
La abogada detalló que ese día correspondía a los lectores participar en la jornada misionera, pero la Policía Nacional no solo canceló las actividades previstas para el fin de semana, sino que ordenó a sacerdotes y laicos permanecer en «sus parroquias» sin salir a predicar.
Molina advirtió que esta medida vacía de contenido la misión pastoral. «El espíritu de la misma era llevar la Palabra de Dios casa a casa», subrayó.
Más ataques a la Iglesia católica en Nicaragua
Esta denuncia se suma a un patrón sistemático de hostigamiento contra la Iglesia católica documentado en el informe Nicaragua: una Iglesia perseguida, presentado en 2025 por la propia Molina.
El estudio registra 1.010 ataques contra la Iglesia entre abril de 2018 y julio de 2025, así como la prohibición de 16.564 procesiones religiosas en todo el país.
De acuerdo con el informe, la represión incluye agresiones a templos, persecución y expulsión de sacerdotes y religiosas, confiscaciones de bienes, cierre de organizaciones vinculadas a la Iglesia, profanaciones, mensajes de odio de funcionarios públicos y represalias contra fieles laicos.
La prohibición de las misiones pastorales en León refuerza, según la investigadora, la política de control y restricción del ejercicio de la fe en Nicaragua que continúa siendo criminalizadas por el régimen.

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