Otro bus viejo se vuelca en El Cuá, Jinotega, dejando unos 16 heridos

En menos de dos semanas, otro bus se ha volcado en las carreteras de Nicaragua, dejando como saldo al menos 16 pasajeros heridos. La mañana de este lunes, una unidad de transporte interlocal, un viejo bus amarillo, de los que llegaron al país en los años 90 y que son conocidos como buses escolares en Estados Unidos, se precipitó a un barranco en la cuesta La Pavona, comunidad Abisinia, municipio de El Cuá, Jinotega.
El accidente ocurrió cuando, por supuesta falta de pericia, el conductor de la unidad que cubre la ruta El Cuá-Jinotega, identificado como Carmen José Urrutia Silva perdió el control de la unidad al descender una pendiente, saliéndose de la vía y cayendo a un hueco al lado del camino. Los pasajeros heridos fueron auxiliados por habitantes de la zona y trasladados a centros de salud cercanos en esas zonas montañosas de Jinotega. No se reportan fallecidos.
Entre los lesionados se encuentran Ana Jarquín Ochoa, de 62 años; Eusebia Jarquín Reyes, de 59; Luis Armando Paiz, de 53; Martina Acuña, de 39; Yamileth Dávila, de 38; Aminadab Tórrez, de 38; Marisela Rivera, de 36; Adonis Torrez, de 35; José Rugama, de 33; Edgar Aguilar, de 31; Yeisi Castro, de 24; Edgar Silva, de 23; Kelvin Centeno, de 19; Filemón González, de 21; Eneyda Lanzas, de 15; y el pequeño Holvin Rayte, de un año de edad. Los heridos fueron trasladados al hospital de El Cuá, Jinotega, donde horas después fueron dados de alta.
Este accidente ocurre a pocos días del vuelco de otro bus en la comarca La Fonseca, municipio de Siuna, Triángulo Minero. El pasado 26 de mayo, un bus intermunicipal que cubría la ruta Managua–Bonanza, también una unidad vieja, se volcó dejando un saldo trágico de tres personas fallecidas, incluyendo a los dos ayudantes del bus, y al menos 26 pasajeros heridos.
Según reportes preliminares, la tragedia se produjo tanto por el mal estado mecánico de la vieja unidad, como por el exceso de velocidad, por lo que el conductor habría sido procesado judicialmente por homicidio imprudente.
Mientras la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo promociona actos de propaganda con la supuesta entrega de nuevos autobuses adquiridos a China, en comunidades rurales como El Cuá y Siuna los pobladores continúan arriesgando sus vidas a bordo de estas unidades destartaladas, con evidente deterioro mecánico. Son los mismos buses amarillos que, tras décadas de uso, sobreviven para cubrir rutas en caminos deteriorados y sin alternativas, exponiendo a las comunidades a un peligro constante.
La mortalidad vial en Nicaragua sigue siendo alarmante. Solo en 2024 se reportaron más de 900 personas fallecidas por accidentes de tránsito, con un alto porcentaje de motociclistas y un patrón constante de imprudencia, falta de regulación y transporte inadecuado, que se suman a una inacción de la dictadura para garantizar la seguridad de la población, que se sigue jugando la vida en ese tipo de buses viejos.

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