Báez denuncia a regímenes de «mentes empobrecidas que arrebatan la dignidad y la libertad de las personas»

El obispo auxiliar de Managua, monseñor Silvio José Báez, lanzó este domingo una fuerte crítica contra los regímenes que arrebatan la dignidad y la libertad de las personas y cuyos gobernantes, según advirtió, anteponen sus propias ambiciones y proyectos de poder al bienestar de los pueblos.
«Detrás de los regímenes que se imponen arrebatando la dignidad y la libertad de las personas siempre hay mentes empobrecidas, intolerantes, incapaces de escuchar y dialogar, para quienes solo cuentan sus propias ambiciones», expresó Báez durante su homilía de este domingo 16 de agosto, pronunciada desde Miami.
El religioso advirtió además que quienes gobiernan bajo esa lógica terminan aislados de la realidad y concentrados únicamente en conservar el poder.
«Encerrados en sus ideas y en sus proyectos de poder, viven en un mundo paralelo, ignorando la realidad», afirmó.
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El jerarca católico agregó que esos regímenes utilizan la supuesta representación del pueblo para justificar la destrucción de la institucionalidad democrática.
«Bajo el pretexto de ser los únicos capaces de representar al pueblo, no dudan en desmantelar las instituciones democráticas e imponer la dictadura del pensamiento único», señaló.
Aunque en esta parte de su homilía Báez no mencionó directamente a Nicaragua ni a Daniel Ortega y Rosario Murillo, la reflexión apunta expresamente a regímenes que restringen libertades, destruyen instituciones democráticas y colocan sus proyectos de poder por encima de las personas, cosa que ha ejecutado la pareja dictatorial de Managua.
¿Un mensaje también para opositores?
La crítica política del obispo surgió después de una reflexión sobre la rigidez mental, la incapacidad de escuchar al otro y la necesidad de estar dispuesto a modificar las propias posiciones.
Báez defendió el diálogo y la flexibilidad frente a posiciones cerradas e intolerantes.
«Ser flexibles y dialogantes no es debilidad; ceder no siempre es perder. La rigidez mental revela pobreza humana y casi siempre oculta heridas no resueltas», afirmó el líder religioso en una expresión que podría aludir siempre a Ortega y Murillo, pero también a sectores de la oposición que mantienen confrontaciones por razones de tendencia ideológica.
Contra los totalitarismos y la exclusión
Báez extendió su cuestionamiento a otras expresiones de intolerancia y autoritarismo que, según señaló, terminan destruyendo la convivencia entre las personas.
«La intolerancia, los totalitarismos, el racismo, el desprecio al extranjero o a otras religiones son formas de exclusión que dañan la convivencia humana», expresó.
El obispo sostuvo que las ideas, cuando son colocadas por encima de la dignidad y las necesidades de las personas, pueden terminar convirtiéndose en instrumentos de exclusión.
«De nada sirven las ideas sin amor: son dañinas y siempre desembocan en nuevas idolatrías», afirmó.
Finalmente, Báez insistió en la necesidad de escuchar incluso a quienes sostienen posiciones diferentes.
«Hay que saber escuchar a los demás, aunque piensen diferente, y vivir siempre abiertos a la realidad con sus dolores y contradicciones», concluyó.

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