La prueba de vida de Abelardo Mata: el espectáculo del régimen no frena la presión internacional

La aparición pública de monseñor Juan Abelardo Mata, difundida por medios oficialistas después de más de un mes sin información verificable sobre su situación, constituye una prueba de vida, pero no despeja las dudas sobre su libertad, sus condiciones de salud ni las restricciones que enfrenta.
Mata, de 80 años, reapareció el 12 de agosto en una entrevista realizada por el diputado oficialista Adolfo Pastrán y difundida por medios controlados por el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo. El material lo muestra en su vivienda y busca proyectar una imagen de normalidad alrededor de su prolongada incomunicación.
Para Yaritza Rostrán Mairena, dirigente política opositora y expresa política, el video no responde a las principales interrogantes que motivaron la preocupación de organismos internacionales y de representantes del religioso.


«Por supuesto que alegra profundamente verlo con vida, verlo caminar, conversar y escuchar o ver que se encuentra bien aparentemente. Esa era la principal preocupación durante todas estas semanas», afirmó.
¿Arresto domiciliario?
Durante la entrevista, Mata confirmó que permanece en su propiedad y explicó que lleva una vida dedicada al silencio, el estudio y la oración. También habló sobre sus cultivos, la crianza de caballos y otras actividades que realiza en el lugar.
«En ningún momento se establece que pueda salir de ella, desplazarse libremente, recibir a quien desee o mantener comunicaciones sin restricciones», cuestionó Rostrán.
La activista política considera necesario determinar si el religioso estuvo o continúa bajo una condición de arresto domiciliario. El Ministerio del Interior había informado el pasado 4 de julio que Mata había regresado a su vivienda y se encontraba en buenas condiciones.
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La representación del religioso, sin embargo, mantuvo las denuncias sobre su incomunicación y las restricciones que enfrentaba.
Rostrán también advirtió que el video no permite comprobar si el obispo recibe atención médica adecuada.
Mata es un hombre con diabetes, antecedentes cardíacos y un marcapasos, por lo que, según la dirigente, mostrarlo conversando ante una cámara no permite establecer si recibe sus medicamentos, controles y cuidados médicos.
«Presentarlo ante una cámara y mostrarlo conversando no permite determinar si está recibiendo controles médicos, medicamentos y los cuidados que necesita», manifestó.
La dirigente considera que una evaluación médica independiente es necesaria para conocer su estado real de salud y determinar si las condiciones en las que permanece representan un riesgo para su integridad.
La presión internacional debe continuar
La reaparición del religioso ocurrió un día después de que se conociera que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) solicitó a la Corte Interamericana de Derechos Humanos ampliar las medidas provisionales a favor de Mata y personas de su entorno.
La CIDH ya había otorgado medidas cautelares al obispo en 2021. En el pronunciamiento más reciente, el organismo denunció la falta de información verificable sobre su situación y expresó preocupación por los riesgos para su vida e integridad.
Para Rostrán, la solicitud ante la Corte Interamericana no pierde vigencia con la difusión del video. «Las medidas internacionales de protección mantienen toda su importancia y su aparición pública no las deja sin efecto», afirmó.
A su juicio, el proceso debe continuar mientras no existan garantías verificables sobre la libertad, integridad y atención médica de Mata.
«Todavía falta comprobar que Monseñor se encuentre verdaderamente en libertad y que todos sus derechos están siendo garantizados. Corresponde mantener el seguimiento internacional y exigir algo igualmente fundamental: que pueda recibir a sus familiares, representantes y médicos sin restricciones, comunicarse libremente y entrar y salir de su vivienda sin vigilancia ni impedimento», sostuvo.

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