EE. UU. eleva presión por paradero de monseñor Abelardo Mata tras cuatro días desaparecido

La desaparición del obispo emérito de Estelí, monseñor Juan Abelardo Mata Guevara, cumple este viernes cuatro días sin que su familia o la Iglesia conozcan oficialmente su paradero, mientras aumentan los pronunciamientos que exigen a la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo informar sobre su situación y poner fin a su detención arbitraria.
Monseñor Mata, de 80 años y con problemas de salud, fue retenido el pasado lunes 29 de junio después de regresar a su residencia en Tisma, Masaya, tras una cita médica en Estelí. Desde entonces, no existe información oficial sobre las condiciones en las que permanece ni sobre el lugar donde se encuentra.
La última fotografía conocida del obispo fue tomada ese mismo día, cuando llegó a su vivienda, poco antes de que agentes del régimen lo privaran nuevamente de su libertad.

Senador estadounidense exige pruebas de vida
El senador republicano por Florida, Rick Scott, denunció la desaparición forzada del religioso y pidió al régimen presentar de inmediato pruebas de que continúa con vida.
«Han transcurrido tres días desde que Monseñor Juan Abelardo Mata fue desaparecido forzosamente por el régimen Ortega-Murillo en Nicaragua y su familia aún no tiene información sobre su paradero. Padece una condición médica que requiere atención inmediata. El régimen debe proporcionar de inmediato pruebas de que Monseñor Mata está vivo, liberarlo de inmediato e incondicionalmente», expresó el legislador en un mensaje publicado el miércoles.
Scott también condenó la persecución contra la Iglesia católica y calificó como inadmisible el uso de la fuerza contra un obispo de edad avanzada.
«La brutal persecución del régimen Ortega-Murillo al pueblo nicaragüense y su detención arbitraria de Monseñor Mata son inaceptables. El nivel de fuerza utilizado contra un líder religioso de 80 años es tan vergonzoso como absurdo y no puede ser tolerado», afirmó.
Asimismo, aseguró que el régimen «será responsabilizado por su persecución sistemática contra la Iglesia Católica y el pueblo nicaragüense».
Organizaciones políticas denuncian persecución religiosa
En Nicaragua, diversas organizaciones opositoras también han expresado preocupación por la situación del obispo.
La organización Ruta del Cambio manifestó que la detención de Mata representa una grave violación a sus derechos fundamentales.
«Expresamos nuestra profunda preocupación ante la detención de Monseñor Juan Abelardo Mata. Hacemos un llamado urgente a garantizar su integridad, su salud y el pleno respeto de sus derechos fundamentales. Nicaragua merece vivir la fe y la libertad sin temor», publicó.
Por su parte, la Unidad Nacional Azul y Blanco (UNAB) denunció que el obispo permanece bajo un régimen de casa por cárcel y vinculó la medida con la persecución religiosa impulsada por la dictadura.
«La dictadura Ortega Murillo detuvo y ahora le impone casa por cárcel al obispo emérito Juan Abelardo Mata, de 80 años de edad. Esta acción es parte de la represión que mantiene la dictadura y de la persecución religiosa», señaló la organización.
La UNAB reiteró además su demanda de «libertad incondicional e inmediata de todas las personas presas políticas».
GCON solicita intervención del CELAM y del SEDAC
La Gran Confederación Opositora Nicaragüense (GCON) envió una carta al Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (CELAM) y al Secretariado Episcopal de América Central y Panamá (SEDAC), en la que solicita un pronunciamiento de solidaridad con el obispo emérito.
En la comunicación, la organización sostiene que la situación de Mata «constituye hechos de extrema gravedad que trascienden la esfera individual para convertirse en una afrenta contra la misión evangelizadora de la Iglesia y contra los principios universales de la dignidad de la persona humana».
El documento también expresa preocupación por el sacerdote Wilfred Arauz Rodríguez, vicario de la parroquia La Cruz del Calvario, en Estelí, quien, según la organización, también enfrenta restricciones a su libertad.
La GCON recordó que Mata dedicó décadas al servicio pastoral y destacó su trabajo en favor de la educación, el desarrollo comunitario y la defensa de los derechos ciudadanos.
«Especial consternación provoca que un pastor de la Iglesia, de más de ochenta años de edad y con un estado de salud delicado, permanezca privado de su libertad de manera arbitraria», señala la carta.

Estoy sumamente preocupado por esta barbaridad que vinimos en este país ya no se puede ablar de Dios es el demonio en persona que esta aquí