Izquierdista Grupo de Puebla rechaza el intento de Ortega de abolir elecciones

El Grupo de Puebla, conformado por líderes de izquierda, se pronunció en contra de la declaración de Daniel Ortega por acabar con las elecciones en Nicaragua, a través de un comunicado en el que expresaro su firme rehazo a esta decisión.
«El anuncio del presidente Daniel Ortega de que en Nicaragua no volverá a haber elecciones constituye una ruptura abierta con los principios democráticos más elementales. Ningún proyecto político, cualquiera sea su origen o su historia, puede situarse por encima del derecho soberano de los pueblos a elegir libremente a sus gobernantes y a decidir pacíficamente su futuro. La democracia no admite excepciones ni puede convertirse en una concesión del poder», expresaron.
El documento lo firman entre otras personalidades los expresidentes Alberto Fernández (Argentina), Rafael Correa (Ecuador), así como personalidades de países como Chile, Argentina, Perú, México, Paraguay, Colombia, Uruguay y Guatemala.
«El Grupo de Puebla hace un llamado urgente a las autoridades nicaragüenses a rectificar el camino, restablecer las garantías democráticas y asegurar elecciones libres, competitivas y con plenas garantías para todas las fuerzas políticas», añadieron.
Al mismo tiempo dijeron que «la democracia, los derechos humanos y el Estado de derecho deben ser defendidos con la misma convicción, sin dobles estándares y sin importar el signo ideológico del gobierno de turno».
Los firmantes de la declaración contra Ortega
Otros firmantes de la declaración son Marco Enríquez-Ominami, coordinador del Grupo de Puebla; Cecilia Nicolini, Parlamentaria del Mercosur, Argentina; Eduardo Valdés, diputado nacional de Argentina; Camilo Lagos, presidente Fundación Progresa, Chile; Beatriz Paredes, exsenadora de México; Johanna Ortega, diputada nacional de Paraguay, así como Clara López, senadora de Colombia.
También lo hicieron Sonia Gutierrez Raguay, diputada nacional en Guatemala; Rafael Michelini, exsenador de Uruguay; Esperanza Martínez, senadora de Paraguay; Carlos Ominami, exministro de Economía en Chile; Ana Isabel Prera, exministra de Cultura y exembajadora en Guatemala; Aída García Naranjo, exministra de la Mujer y Desarrollo Social de Perú.
Aunque estuvieron en contra de la injerencia externa, manifestaron que ningún principio puede estar por encima de los principios democráticos.
«Es claro que en América Latina la democracia está seriamente pervertida por la injerencia externa, la manipulación informativa, los fraudes electorales, la proliferación de bots destinados a desinformar a los electores y las abyectas prácticas de campaña. Pero el desafío del progresismo es derrotar a estos poderes sin caer en sus vicios y así construir genuinos proyectos nacionales verdaderamente democráticos para el bien común», sostuvieron.
Lee también: Grupo opositor pide la captura internacional de Ortega por violaciones a los derechos humanos
Grupo de Puebla habla de derechos humanos
Además, añadieron que están en contra de que el discurso de Ortega lo usen gobiernos extranjeros, en clara alusión a lo sucedido en Venezuela con Nicolás Maduro y Cilia Flores, al pedir que no se use como una excusa para intervenciones militares.
«El Grupo de Puebla rechaza toda intención injerencista de utilizar el reciente discurso de Daniel Ortega para justificar intervenciones militares, invasiones o sanciones económicas que afecten la soberanía y los derechos humanos del pueblo nicaragüense».
Es el primer pronunciamiento desde grupos de izquierda en Latinoamérica que se únen al rechazo por la intención del régimen nicaragüense. Hasta ahora lo han hecho gobiernos de Costa Rica, Panamá, Guatemala, Chile y República Dominicana por Latinoamérica, así como Estados Unidos.
A las críticas se han sumado el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Albert Ramdin.
Llama la atención que esta declaración no la firmen mandatarios de izquierda que hacen vida en el Grupo de Puebla, entre ellos Lula Da Silva, de Brasil, o Yatmandú Orsi, de Uruguay.

Comentarios