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Política

Yader Morazán: «Los nuevos magistrados son totalmente serviles y obedientes»

Con la reforma constitucional de 2025, la Corte Suprema de Justicia de Nicaragua quedó subordinada al Ejecutivo, creando un sistema híbrido donde los magistrados solo ejecutan órdenes. Morazán señala que las nuevas figuras carecen de independencia y han participado en la represión estatal desde 2018
Por Artículo 66 noviembre 26, 2025

El exfuncionario judicial y analista nicaragüense Yader Morazán advirtió que los nuevos magistrados de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) designados por el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo no representan ningún cambio en la administración de justicia, sino la consolidación de un modelo «absolutamente subordinado y más vertical», cuyo objetivo es mantener el control político sobre los tribunales.

Este 26 de noviembre, los diputados de la Asamblea Nacional de Nicaragua eligieron como nuevos magistrados a los jueces Octavio Rothschuh y Ernesto Rodríguez, quienes despojaron de su ciudadanía a más de 300 disidentes; a la fiscal general de la República, Ana Julia Guido, y otras dos figuras como la jueza de Bluefieds Shura Bonilyn Welcome Crawford y el abogado y exsecretario político del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) en el departamento de Boaco, José Manuel Fuertes Toledo.

Morazán aseguró que estos nuevos magistrados no actuarán con independencia ni criterio propio: «Son totalmente serviles y obedientes», afirmó.

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Recordó que varios de ellos han sido señalados por ejecutar órdenes políticas, incluida la persecución judicial contra opositores y la tramitación de casos considerados parte de un patrón de represión estatal desde 2018.

Una estructura diseñada para la obediencia

Morazán explicó que estas designaciones forman parte de un proceso iniciado en 2023, cuando el régimen comenzó a desmontar la estructura tradicional del Poder Judicial, separando funciones administrativas y disciplinarias, y concentrando en los magistrados únicamente la labor jurisdiccional. «La estructura está diseñada para la obediencia… ahora los magistrados solo van a conocer y ejecutar juicios, nada más», sostuvo.

Según el analista, esta reconfiguración culminó con la reforma constitucional formalizada en febrero de 2025, mediante la cual la CSJ pasó a convertirse en un órgano subordinado a la estructura del Ejecutivo.

Nota relacionada: ¿Quiénes son los candidatos a magistrados judiciales de la dictadura Ortega-Murillo?

El exfuncionario recordó que desde hace mucho tiempo las decisiones no se toman en la cúpula judicial, sino que descienden a través de operadores políticos incrustados en la estructura administrativa.

Entre ellos mencionó al secretario general administrativo del Poder Judicial, Roger Martínez Domínguez, y a Arlen Idalia Reyes, a quien identifica como enlace directo con Fidel Moreno, uno de los principales operadores del círculo de Rosario Murillo.

Las figuras más leales

Para Morazán, el modelo actual es el resultado de la decisión de la pareja presidencial de ajustar completamente el control sobre la justicia: «Colocaron en los máximos cargos a sus figuras más leales, algunas señaladas por crímenes de lesa humanidad y por ejecutar la represión».

Explicó que este rediseño obedece también a la nueva correlación de poder interno. «No se puede entender la estructura actual sin la dupla Ortega-Murillo. Ella es la que toma las decisiones y él es quien las legitima con su figura histórica».

A juicio de Morazán, el extinto Poder Judicial, hoy reducido a un ministerio bajo mando directo del Ejecutivo, seguirá funcionando como un instrumento de represión política. «No hay independencia, no hay autonomía y no hay imparcialidad. Los magistrados son figuras únicamente al servicio del dictador», sentenció.

Un poder históricamente manipulado por Ortega

Morazán recordó que el Poder Judicial ha sido una instancia históricamente manipulada por Daniel Ortega. Recordó que desde esa instancia se ejerció el control sobre la clase política opositora durante el mandato Arnoldo Alemán y se reformó la Constitución y la ley electoral, lo que facilitó el regreso de Ortega a la presidencia en 2006.

Mediante ese mismo aparato judicial, se logró su absolución en el proceso en el que fue acusado de haber abusado sexualmente Zoilamérica Narváez, hija mayor de Rosario Murillo.

Luego le permitió establecer «un sistema represivo judicial» que terminó con la «encarcelación y extinción de aquellas figuras incómodas» que representaban una amenaza para el poder.

«El Poder Judicial continúa siendo un órgano de oro destinado a mantener mecanismos de represión y a garantizar inmunidad desde el propio Estado». En ese sentido, Morazán afirmó que los magistrados son «figuras cooperativas que se alinean y obedecen»

ARTÍCULO 66 es un medio de comunicación nicaragüense que trabaja desde el exilio debido a la persecución del Estado contra la prensa independiente. Algunas de nuestras informaciones no revelan la identidad de nuestras fuentes ni están firmadas por nuestros periodistas por razones de seguridad.

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