La dictadura orteguista busca escudarse tras el golpe al narcotráfico dado por El Salvador

El régimen de Ortega y Murillo reaccionó a la defensiva tras quedar expuesto en un operativo antidrogas en Centroamérica. Mediante una nota verbal enviada este 8 de octubre, su Cancillería rechazó las investigaciones de la Fiscalía salvadoreña sobre una red que trasegaba cocaína por vía marítima desde Nicaragua hacia Guatemala.
Fiel a su narrativa del «muro de contención», el aparato diplomático orteguista intentó descalificar los hallazgos asegurando que el señalamiento proviene de «un Fiscal, que no representa formalmente al Estado de El Salvador» y exigió que se le envíe la documentación oficial del caso.
El esquema operaba con pescadores locales que abastecían con combustible, GPS y embarcaciones a las estructuras que movían la droga procedente de Nicaragua. En total, las autoridades salvadoreñas han decomisado 1,917 kilos de cocaína valorados en más de 48.1 millones de dólares, además de seis embarcaciones y la detención de al menos 12 implicados que serán procesados por tráfico ilícito internacional y agrupaciones ilícitas.
La pareja dictatorial en Managua recurre a su gastado discurso sobre la «soberanía» y los «procedimientos diplomáticos» para esquivar explicaciones sobre cómo el narcotráfico opera dnetro del país.
«La República de Nicaragua reitera su firme compromiso con la prevención y el combate del narcotráfico y de todas las manifestaciones del crimen organizado transnacional, en el marco de su política soberana de establecer un muro de contención frente a estas amenazas», se lee en la misiva oficial firmada por la representación diplomática de Managua.

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