Demandan a la Unión Europea activar la cláusula del Acuerdo de Asociación para expulsar a Nicaragua

La organización opositora Unión Democrática Renovadora (Unamos) solicitó a la Unión Europea (UE) activar la cláusula democrática del Acuerdo de Asociación entre la Unión Europea y Centroamérica (AdA UE-CA), con el objetivo de expulsar a Nicaragua por las graves y sistemáticas violaciones a los derechos humanos cometidas por el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
En una carta con fecha del 14 de julio de 2025 a Kaja Kallas, representante de la UE para Asuntos Exteriores, y al ministro de Asuntos Exteriores de Dinamarca, Lars Lokke Rasmussen, Unamos advierte que Nicaragua ve bajo un estado de excepción de facto desde abril de 2018, cuando estallaron las protestas sociales, reprimidas por la Policía, el Ejército y grupos paralelos armados por el Estado. Desde entonces, se han documentado más de 350 asesinatos por parte de fuerzas policiales y parapoliciales, más de 2.000 encarcelamientos arbitrarios, y la persistencia de 53 presos políticos, 14 de ellos en condición de desaparecidos.
Tomando esos precedentes, la agrupación política enfatiza en que la cláusula democrática del Ada se está violando, ya que la dictadura sandinista no respeta los principios democráticos y los derechos humanos: «Como queda claro, el régimen de los Ortega Murillo no tiene ningún respeto por la democracia y viola flagrantemente los derechos humanos de los nicaragüenses».
En la línea de la coherencia y valores democráticos de la Unión Europea, Unamos apela a «que los Estados Miembros de la Unión Europea, consecuentes con su compromiso democrático, tendrán en cuenta nuestra solicitud» de activar la cláusula de Ada.
Nicaragua forma parte del Ada desde 2013. El tratado comercial entre la Unión Europea y Centroamérica está condicionada a países que promuevan la democracia y un sano Estado de Derecho.
La UE se ha convertido en uno de los principales socios comerciales de Centroamérica, siendo el tercer destino de sus exportaciones y representando más del 10% de su intercambio mercantil. Lo adelantan Estados Unidos y el Mercado Común Centroamericano.
Represión transnacional reflejo de la violencia del Estado
Además, la carta destaca que la represión se ha extendido fuera del territorio nacional. Unamos denuncia la existencia de una política de represión transnacional, señalando casos como el asesinato de Roberto Samcam —exiliado en Costa Rica y despojado de su nacionalidad—, y los atentados contra otros opositores como Joao Maldonado. Según la organización, esto demuestra que el régimen nicaragüense ha «traspasado fronteras para ejecutar, hostigar y silenciar a sus críticos», incluso en el extranjero.
Uno de los actos más alarmantes señalados en la misiva es la privación arbitraria de la nacionalidad a 452 ciudadanos entre 2023 y 2024, así como la negativa del régimen a permitir el reingreso de decenas de nicaragüenses, dejándolos en un estado de apatridia de facto. Asimismo, se destaca que el 13 % de la población ha emigrado como consecuencia de la represión y la crisis política, económica y social.
Unamos también alerta sobre la reforma constitucional que «anula el 93 % de los artículos» vigentes, concentrando el poder absoluto en la «copresidencia» ejercida por Ortega y Murillo. Dicha reforma suprime la división de poderes, elimina la prohibición de la tortura y recorta las libertades fundamentales, lo que ha profundizado aún más la deriva autoritaria del régimen.
En la carta se enfatiza que esta situación ha sido documentada ampliamente por organismos internacionales como el Grupo de Expertos de la ONU y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. También se recuerda que el Parlamento Europeo, en febrero de este año, aprobó una resolución en la que solicitaba a los Estados miembros activar la cláusula democrática del Acuerdo de Asociación.

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