Obispo Carlos Herrera llama «sacrílego» al alcalde de Jinotega y operador sandinista, Leónidas Centeno

El obispo Carlos Herrera, encargado de la Diócesis de Jinotega y presidente de la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN) desde 2021, pese a la persecución que vive la Iglesia Católica en el país, rompió el silencio ante los abusos orteguistas y llamó sacrílegos a las autoridades de la dictadura Ortega-Murillo, que ubicaron altoparlantes en las afueras del la Catedral San Juan Bautista de Jinotega, donde este se disponía a oficiar la homilía la mañana del domingo, 10 de noviembre.
«Antes de iniciar esta eucaristía, hermanos, pidamos al Señor perdón por nuestras faltas y perdón para aquellos que no respetan el culto. Este es un sacrilegio el que están haciendo el alcalde (de Jinotega, Leónidas Centeno) y todas las autoridades municipales», afirmó Herrera antes de iniciar la primera oración de la homilía.
Noticia relacionada: Monseñor Herrera, nuevo presidente de la CEN, denunció la farsa electoral y la «mortandad» por el COVID-19
El presidente de la CEN también dejó claro que conoce que sus homilías son vigiladas por el orteguismo, señalando a los asistentes que fueran a «a decírselo, (porque) ellos saben la hora de la misa».
También, señaló a los asistentes de la misa de apoyar dichas actividades, que se ubican afuera del templo en claro irrespeto a la homilía, por lo que los animó a pedir perdón también por ellos.
«Y nosotros también apoyamos porque después de la misa nos vamos a ver ahí, creo que en eso todos estamos faltándole a Dios, por eso pidamos perdón por ellos y por nosotros», culminó el obispo.
La Iglesia Católica de Nicaragua, en los últimos seis años, ha sido víctima de una persecución sin precedentes en el país, obligando incluso a que muchos sacerdotes callen todas las arbitrariedades que sufren por temor a represalias.
Los sacerdotes y obispos que se atreven a cuestionar al régimen y sus acciones son detenidos, desnacionalizados y hasta expulsados al Vaticano, en Roma; sus organizaciones benéficas han sido canceladas, sus colegios han sido tomados arbitrariamente, sus cuentas han sido canceladas y los medios de comunicación que administraban también fueron cerrados y confiscados.
Nicaragua, recientemente, por todos estos hechos de violencia que el orteguismo ha perpetrado y sigue ejecutando contra la Iglesia y la feligresía católica, fue ubicada como uno de los 18 países en el mundo y el único de América Latina en el que los cristianos sufren una grave persecución, según el informe ¿Perseguidos y olvidados?, elaborado por la Fundación Pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN, por sus siglas en inglés).

Comentarios