MINSA usa la «salud mental» para ocultar el control político sobre los médicos

La ministra de Salud del régimen, Meyling Brenes, afirmó que las evaluaciones psicológicas obligatorias que el Ministerio de Salud (MINSA) comenzó a aplicar a médicos menores de 35 años responden a la necesidad de identificar problemas de salud mental y brindar acompañamiento a profesionales que enfrentan situaciones emocionales complejas.
Las declaraciones surgen en medio de cuestionamientos sobre la medida, anunciada pocos días después de que el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo endureciera los requisitos para ingresar y permanecer en la carrera de Medicina.
Según Brenes, el objetivo de las evaluaciones no es político, sino detectar factores de riesgo que puedan afectar el desempeño de los profesionales de la salud.
«No es solamente enfocarnos en formar médicos y médicas capaces, de formación académica con altos estándares, sino también garantizar que estos médicos y médicas tengan estabilidad emocional y mental», sostuvo la funcionaria durante una entrevista en medios oficialistas.
La ministra explicó que la decisión de iniciar el proceso con médicos menores de 35 años está relacionada con situaciones registradas recientemente dentro de ese grupo de profesionales.
«Hemos identificado que este grupo de médicos y médicas ha tenido algunos eventos que han pasado y que afectan emocionalmente a una persona y que luego toman una decisión que puede atentar hasta con su propia vida», declaró.
Brenes aseguró que las autoridades buscan ofrecer apoyo psicológico a quienes presenten señales de alerta. «Este grupo es importante para nosotros evaluarlo para darle ese apoyo y ese acompañamiento que ellos necesitan», agregó.
El MINSA informó previamente que las pruebas se aplicarán a 3,742 médicos del sistema público de salud durante una primera etapa, equivalente a poco más de la mitad de los 7,083 profesionales que laboran actualmente en la institución.
Evaluarán riesgo suicida y depresión
La funcionaria detalló que el cuestionario incluye 47 preguntas orientadas a detectar posibles trastornos de salud mental y factores de riesgo.
«Vamos a poder identificar personas que tengan ideas o pensamientos suicidas y también vamos a evaluar aquellos estados mentales que pueden afectar el funcionamiento de una persona», explicó.
Además, señaló que la evaluación permitirá identificar posibles problemas de depresión, enfermedades mentales y consumo de sustancias adictivas.
De acuerdo con Brenes, los resultados serán comunicados de manera individual y quienes requieran atención especializada serán remitidos al Centro de Salud Mental Dr. Jacobo Marcos Frech para recibir seguimiento profesional.
«Esto nos va a permitir identificar a aquel profesional de la salud que tenga esta necesidad y darle principalmente un acompañamiento en todo este proceso», afirmó.
Medida genera críticas y preocupaciones
Las evaluaciones psicológicas comenzaron días después de que las autoridades universitarias controladas por el régimen aprobaran nuevas disposiciones para la carrera de Medicina. Entre los cambios destacan la exigencia de un promedio mínimo de 90 puntos para ingresar, pruebas psicológicas y evaluaciones de conducta.
El documento oficial del MINSA establece además que los resultados de las pruebas formarán parte del expediente laboral de los médicos evaluados y que el examen será aplicado anualmente.
Sin embargo, la medida ha despertado cuestionamientos entre sectores opositores y organizaciones de derechos humanos. La excomandante guerrillera Dora María Téllez afirmó recientemente que las evaluaciones podrían utilizarse para «purgar» a médicos del sistema público de salud.
En la misma línea, la organización la Ruta del Cambio, liderada por el expreso político exiliado Félix Maradiaga, alertó que el uso de este tio de mecanismos, podría derivar en más control político dentro de los centros de salud públicos.

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