Nicaragüense lideraba red internacional de pornografía infantil

Una investigación transnacional puso al descubierto la participación de un ciudadano nicaragüense como pieza clave en una estructura criminal de explotación sexual infantil que operaba desde Perú.
Según reportes de la agencia AFP y autoridades peruanas, este sujeto administraba el canal principal de la red que operaba en una decena de países de América y Europa, y que este jueves sufrió un duro golpe con la captura de cinco de sus integrantes.
«Se ha capturado a cinco personas que son integrantes de esta red internacional dedicada a la pornografía infantil», dijo el general Eric Ángeles Puentes, jefe de la dirección de investigación de Ciberdelincuencia de la Policía Nacional de Perú.
«Dentro de esta red criminal se ha identificado a 142 personas de 13 países, tanto de América como de Europa», que accedían a contenido sexual a través de un chat grupal en una aplicación de mensajería, indicó el oficial.
El megaoperativo, denominado «Operación Atenea», se ejecutó de forma simultánea en tres localidades.
Los detenidos quedaron identificados como Alex Frank Beteta, de 30 años, detenido en una vivienda del asentamiento humano 3 de Mayo, en San Martín de Porres. Este sujeto registraba antecedentes por violación sexual de menores de edad.
Mientras que los otros detenidos fueron identificados como Dante Quispe Calatayud, de 38 años, detenido en el departamento de Tacna; Miguel David Céspedes Rojas, de 30 años, capturado en Villa El Salvador; y César Anthony Jorge Pusari, de 34 años, detenido en San Juan de Lurigancho.
Aunque los detenidos son de nacionalidad peruana, las pesquisas señalan que el flujo de material ilícito era gestionado a través de un canal de WhatsApp bajo el control del administrador nicaragüense.
Un filtro de ingreso perverso
La organización no permitía el acceso libre a sus plataformas. Para formar parte del grupo denominado «FreeWorld Premium», los aspirantes debían cumplir con requisitos de extrema crueldad.

El general Puentes explicó que la banda exigía pruebas de actividad criminal para aceptar nuevos miembros. «Dentro de uno de los requisitos para poder integrarse es el compartir o subir material de contenido de abuso sexual infantil», detalló el jefe policial.
Una vez superado este filtro, los integrantes mantenían contactos privados para intercambiar o comercializar los archivos, que incluían videos de víctimas menores de 14 años.
La investigación, que permitió la captura de estos sujetos, se realizó en coordinación con la Policía de Colombia e Interpol y comprende hechos ocurridos entre diciembre de 2024 y enero de 2025, aunque se cree que la banda criminal funcionaba desde 2023.
«Durante 2025 se realizaron capturas relacionadas con esta misma red en países como Brasil, Colombia, Ecuador, España, Paraguay, Honduras y Argentina», detalló el funcionario.
Hasta el momento, los detenidos son investigados por posesión y distribución de contenido de abuso sexual infantil. Sin embargo, las diligencias buscan determinar si algunos de los involucrados participaron en la elaboración del material.
Durante los allanamientos, agentes especializados incautaron equipos tecnológicos que serán sometidos a pericias.
«Hasta el momento se les viene investigando por poseer material y por su distribución. La investigación comprende también las acciones de posible elaboración o producción de este tipo de material», sostuvo.

Comentarios