Ortega firma acuerdo antidrogas con Rusia días después de que EE. UU. anunciara la salida de la DEA por falta de cooperación

El régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo otorgó nuevos plenos poderes a su hijo Laureano Ortega Murillo para suscribir un acuerdo antidrogas con el Servicio Federal de Aduanas de la Federación de Rusia, apenas días después de que el Departamento de Estado de Estados Unidos confirmara el retiro de la agencia de la Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) de Nicaragua por la negativa del régimen a colaborar en la lucha contra el narcotráfico.
La decisión de firmar este pacto con Moscú fue oficializada mediante el Acuerdo Presidencial 84-2025, publicado este miércoles 12 de junio en La Gaceta, diario oficial número 105. Según el documento, Laureano Ortega —en su rol de Representante Especial para los Asuntos con Rusia y Asesor Presidencial para las Inversiones, Comercio y Cooperación Internacional— está autorizado a firmar el «Plan de Cooperación entre la Policía Nacional de la República de Nicaragua, la Dirección General de Servicios Aduaneros y el Servicio Federal de Aduanas de la Federación de Rusia en materia de lucha contra el tráfico de estupefacientes y los ilícitos aduaneros para 2025-2027».
Del retiro de la DEA al pacto con el Kremlin
El giro hacia Moscú ocurre justo después del anuncio oficial de Washington, que acusó a Nicaragua de obstaculizar el intercambio de información antidrogas y de no colaborar con los estándares mínimos de cooperación regional. En su informe más reciente, el Departamento de Estado advirtió: «Nicaragua se ha vuelto menos cooperativa en el combate al narcotráfico y con frecuencia ignora solicitudes rutinarias de información. Estados Unidos pondrá fin a sus operaciones de la DEA en Nicaragua en 2025, en parte debido a la falta de cooperación de las agencias nicaragüenses».
El mismo informe señala que tanto la Policía Nacional como el Ejército, principales entidades encargadas de enfrentar el narcotráfico, no son instituciones autónomas, sino estructuras que obedecen a maniobras partidarias del sandinismo.
A pesar del discurso oficial sobre la efectividad de la estrategia de «muro de contención», el Departamento de Estado cuestiona la falta de datos verificables sobre incautaciones y detenciones, y subraya que la mayoría de los operativos carecen de arrestos y no se transparentan públicamente los resultados. En 2024, las incautaciones de cocaína se redujeron ligeramente respecto al año anterior, y se reportó un aumento en las incautaciones de efectivo. Sin embargo, Estados Unidos advierte que la opacidad de las autoridades nicaragüenses impide una evaluación seria del combate al crimen transnacional.
«La Policía Nacional de Nicaragua ejecutó la mayor incautación de efectivo en 2024, por 1,5 millones de dólares en la costa sur del Caribe. Sin embargo, como en años anteriores, la Policía no reportó ningún arresto», reprochó el Departamento de Estado en su informe.
El escándalo de la cocaína en Rusia que sigue sin explicación
Este nuevo acuerdo entre Nicaragua y Rusia en materia antidrogas se anuncia además sin que ambos gobiernos hayan ofrecido explicaciones sobre la incautación de más de una tonelada de cocaína detectada por las autoridades rusas en enero de 2024, en un contenedor proveniente de Nicaragua con destino al puerto de San Petersburgo.
Según el reporte oficial del Servicio Federal de Aduanas ruso, la droga fue hallada oculta en un cargamento de mil briquetas etiquetadas con los símbolos “BBB” y “DIOR”. El valor estimado del alijo superaba los 122 millones de dólares. Hasta hoy, ni Nicaragua ni Rusia han revelado el nombre de los responsables, el origen portuario del contenedor, ni el operador logístico implicado, y el tema fue silenciado tras la apertura de un expediente penal en Moscú por tráfico internacional de estupefacientes.
Otro poder «pleno» para Laureano
Este nuevo otorgamiento de plenos poderes a Laureano Ortega forma parte de una política sistemática de la dictadura nicaragüense que le ha delegado a su hijo el control casi exclusivo de las relaciones bilaterales con Rusia, China, Irán y otros países aliados. Desde 2022, Laureano ha sido acreditado como representante especial para múltiples tratados, memorándums y pactos de cooperación en materia de defensa, comercio, tecnología, agricultura y ahora también aduanas y narcotráfico.

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