FMI a Ortega: «Fortalecer Estado de derecho, salvaguardar la independencia judicial y respetar la propiedad privada»

El Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtió a través de una Declaración del personal técnico de la misión de la Consulta del Artículo IV correspondiente a 2024, que Nicaragua debe «fortalecer el Estado de derecho de forma significativa (y) salvaguardar la independencia judicial para apoyar la confianza inversionista».
Aunque de manera tímida, la misión que estuvo en Nicaragua entre el 11 y el 22 de noviembre de 2024 alude a las confiscaciones que ejecuta el régimen de Ortega-Murillo contra opositores, activistas, periodistas y empresarios, así como a la apropiación de bienes de organizaciones de la Sociedad Civil, incluyendo cámaras gremiales del sector privado que fueron ilegalizadas.
El equipo del FMI le dijo a la dictadura de Nicaragua que «acciones recientes, que han afectado los derechos de propiedad, y reacciones a las sanciones internacionales podrían afectar las decisiones de inversión».
En el informe, la Misión, insiste, «recomienda garantizar la independencia judicial de conformidad con los pactos internacionales ratificados por Nicaragua; fortalecer la transparencia de los procesos administrativos y judiciales vinculados a los derechos de propiedad; y garantizar recursos adecuados, eficaces y justos en dichos procedimientos. También se recomienda continuar implementando iniciativas para aumentar la eficiencia y modernización del sistema judicial».
Lavada de cara al régimen
Como ya es costumbre en la burocracia del FMI, esta misión técnica dedicó gran parte de la declaración para elogiar el «desempeño económico robusto» y las políticas macroeconómicas «prudentes» de la dictadura de Managua, aunque a la vez acepta que en gran medida, el sostén financiero de la autocracia sandinista está en el «flujo de remeses muy sólidas», lo que, sin decirlo, termina por revelar que la bonanza que se puede percibir en el comercio nacional, en realidad es consecuencia de la fuga de alrededor de un millón de personas que en los últimos años han huido, precisamente de la pobreza que agobia al país.
«Nicaragua mantiene un sólido desempeño económico, respaldado por políticas macroeconómicas prudentes y flujos de remesas muy fuertes. La economía sigue siendo abierta y resiliente, después de enfrentar múltiples shocks importantes desde 2018, y en un contexto de sanciones internacionales y reorientación del financiamiento oficial», arranca el comunicado.
La visita del quipo de funcionarios del FMI, encabezado por Alina Carare coincidió con las fechas en que Ortega sometió ante la Asamblea Nacional y aprobó unas reformas constitucionales que pulverizan el estado de derecho y que otorgan plenos poderes a la pareja presidencial, incluyendo el control total del Ejecutivo sobre la Corte Suprema de Justicia, el Parlamento, el Consejo Electoral y la Controlaría General de la República (CGR).
Pero esa misión del Fondo calla sobre ese sometimiento a la Contraloría y también guarda silencio sobre las acciones gubernamentales que ha proscrito a las entidades no gubernamentales que investigaban y monitoreaban la función pública, y ha criminalizado al periodismo libre que ejerce investigaciones sobre el manejo del dinero de los nicaragüenses. El grupo técnico del Fondo más bien reconoce que el régimen ha «mejorado el marco anticorrupción» en el país.
«Las autoridades han tomado acciones para mejorar el marco anticorrupción, en consonancia con recomendaciones anteriores, y otras medidas deberán alinearse con las mejores prácticas internacionales», dice, sin enumerar cuáles serían esas otras medidas.
«Esfuerzos de digitalización del sistema de declaración de activos y adopción de normas para proteger a los denunciantes son avances bienvenidos», destaca el informe, aunque también evita referirse a la imposición del terror gubernamental sobre funcionarios que intenten filtrar a los periodistas los casos de corrupción que cometen sus superiores en las instituciones.
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La misión informa que se reunió con altos funcionarios en materia de economía, entre ellos, el presidente del Banco Central, Ovidio Reyes; el viceministro de Finanzas, Adrián Chavarría, así como con empresarios, representantes de bancos y la comunidad internacional.
El FMI destaca que la tasa de pobreza sigue disminuyendo, pero aún está por encima del promedio regional, además proyecta un crecimiento económico del 4 por ciento para el 2025, por debajo del crecimiento reportado en 2023, que alcanzó el 4,5 por ciento y un producto interno bruto (PIB) de 3,5 por ciento para el próximo año.
Economía nicaragüense amenazada
Para la misión, pese al «buen momento» que vive la macroeconomía nicaragüense, dice que hay amenazas por factores que se le escapan a la dictadura. «Los riesgos a la baja incluyen un menor crecimiento global, un deterioro en los términos de intercambio, desastres naturales, sanciones internacionales más estrictas y amplias, y un cambio en las políticas de inmigración en los Estados Unidos».
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Dentro de las inconsistencias encontradas, el equipo del FMI destaca la falla en la transparencia fiscal, además recomienda la fiscalización de empresas alineadas al régimen con medidas permanentes para la solución del problema.
«La misión también recomienda seguir mejorando la transparencia fiscal y la supervisión de las empresas públicas para minimizar los riesgos fiscales e identificar soluciones permanentes, sostenibles e integrales para abordar los desequilibrios en el sistema de seguridad social», concluye el informe.

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