Dictadura arrecia secuestros contra sacerdotes porque prepara nuevo destierro, denuncia defensora Martha Molina

La Policía al servicio de la dictadura Ortega-Murillo ha ejecutado en los últimos días el secuestro de al menos tres sacerdotes, en una escalada represiva contra la Iglesia católica con el fin de realizar una nueva deportación en grupo, denunció la defensora de la libertad religiosa, Martha Patricia Molina.
A través de su cuenta personal de X, la abogada e investigadora, denuncia que la Policía Sandinista secuestró, este jueves primero de agosto, al vicario judicial de la Diócesis de Matagalpa y párroco del municipio de San Ramón, monseñor Ulises Vega.
También fue secuestrado monseñor Edgar Sacasa, vicario de pastoral, y párroco de San Isidro. Estos dos religiosos se suman al padre Frutos Valle, administrador Ad Omnia de la Diócesis de Estelí, quien también fue secuestrado por los esbirros de la dictadura el pasado 27 de julio, luego de prohibir la celebración de una misa de ordenación sacerdotal.
Dictadura estaría preparando nueva tanda de deportación de sacerdotes
De acuerdo con la denuncia de la defensora, hasta el momento son tres los líderes religiosos que han sido apresados por el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, lo que para Molina resulta sospechoso, pues la arremetida es, sobre todo, contra las Diócesis que están relacionadas con monseñor Rolando Álvarez, desterrado a Roma.
En el caso del Padre Frutos, fue nombrado por el Vaticano «administrador Ad Omnia» de la Diócesis de Estelí, ante la prolongada ausencia forzada del administrador apostólico monseñor Álvarez.
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Mientras que los monseñores Vega y Sacasa, pertenecen a la Diócesis de Matagalpa, cuyo obispo es también monseñor Álvarez, el líder religioso contra el que más se han ensañado los dictadores Ortega y Murillo.

Molina considera que, la nueva arremetida de la dictadura contra los sacerdotes de la Iglesia católica tendría como fin preparar la deportación de un nuevo grupo de religiosos, entre los que se incluirían a los relacionados con monseñor Álvarez y algunos extranjeros que aún están prestando sus servicios religiosos en el país.
«Tienen planeado (la dictadura) seguir secuestrando y desterrando a algunos sacerdotes que no son nicaragüenses y que siguen activos en diferentes parroquias. ¡Fuerte destierro a la vista!», alertó la activista, autora de la recopilación «Nicaragua: ¿Una Iglesia Perseguida?», en la que denuncia con detalles la represión de la dictadura contra el cristianismo en Nicaragua.

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