Régimen de Ortega entregará un bono de C$ 3,000 a cada bachiller mientras la calidad de la educación toca fondo

La vocera del régimen de Nicaragua, Rosario Murillo, anunció que nuevamente será entregado el Bono Presidencial de Bachilleres a los estudiantes que culminen quinto año de secundaria.
En su alocución del 28 de septiembre, Murillo no precisó cuánto dinero recibirá cada estudiante ni cuándo comenzará la entrega, pero como antecedente, se puede mencionar que en noviembre de 2025 el Ministerio de Educación informó que dicho bono sería de 3.000 córdobas (unos 82 dólares) por cada bachiller, mientras que la Federación de Estudiantes de Secundaria indicó que alcanzó a unos 70.000 bachilleres.
Asimismo, también informó que el 19 de octubre comenzará el proceso de matrícula para el año escolar 2027 y señaló que el Ministerio de Educación prepara las promociones de bachilleres y la información sobre las opciones de carreras técnicas y universitarias.

La educación en Nicaragua, más allá del bono
Más allá del beneficio económico dirigido a los estudiantes de la última etapa de secundaria, el sistema educativo nicaragüense ha sido cuestionado por considerar que enfrenta problemas de calidad así como por las denuncias de una creciente intervención política dentro del mismo.
De acuerdo con un informe del Banco Mundial y el Instituto de Estadística de la UNESCO publicado en 2024, el 79 % de los niños nicaragüenses al final de la primaria no alcanzaban el nivel mínimo de lectura, de acuerdo con los últimos datos disponibles antes de la pandemia; asimismo, este indicador combina las dificultades de aprendizaje con la exclusión escolar.
Por su parte, los resultados del Estudio Regional Comparativo y Explicativo (ERCE) 2019 de la UNESCO también muestran dificultades importantes: en Matemática de sexto grado, 65,6 % de los estudiantes nicaragüenses evaluados quedó en el nivel I, el más bajo de desempeño, según la distribución de resultados del estudio.

Educación y adoctrinamiento político
A los problemas de aprendizaje se suma el cuestionamiento sobre la libertad académica y la utilización política del sistema educativo.
Freedom House documentó presiones sobre docentes, exhibición de material favorable al Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) en escuelas públicas y participación obligatoria de estudiantes en actividades favorables al régimen.
La situación también ha sido documentada en el ámbito universitario por el Grupo de Expertos en Derechos Humanos sobre Nicaragua de la ONU, pues en su informe de 2024, el organismo denunció que existen motivos razonables para considerar que el Estado nicaragüense impuso adoctrinamiento mediante el sistema de educación superior y utilizó criterios relacionados con las opiniones políticas en la selección de estudiantes.

Comentarios