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Monseñor Silvio Báez llama a «abandonar los pantanos ideológicos» y advierte que «la oscuridad no es para siempre»

El obispo auxiliar de Managua reflexionó sobre el desconcierto social, la violencia, el cansancio y la desesperanza que generan las crisis prolongadas.
Por Artículo 66 marzo 1, 2026
Monseñor Silvio Báez: Llama a «abandonar los pantanos ideológicos» y advierte que «la oscuridad no es para siempre»
Monseñor Silvio Báez: Llama a «abandonar los pantanos ideológicos» y advierte que «la oscuridad no es para siempre»

El obispo auxiliar de Managua, Silvio José Báez Ortega, llamó este domingo a no dejarse vencer por la desesperanza ni por la rigidez ideológica en momentos de crisis social, un mensaje que el jerarca católico dirige a sus fieles, pero que puede interpretarse como un llamado a los nicaragüenses que viven bajo la represión política y el exilio.

Durante su homilía del segundo domingo de Cuaresma, pronunciada este 1 de marzo en Miami, Báez reflexionó sobre el pasaje evangélico de la Transfiguración y lo vinculó con los momentos de desconcierto que atraviesan las sociedades cuando parecen imponerse la injusticia y la violencia.

El religioso, quien permanece desterrado de Nicaragua desde 2019 tras amenazas y hostigamiento del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, habló abiertamente del cansancio colectivo que puede surgir cuando las crisis se prolongan y las soluciones parecen lejanas.

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«También en la vida social hay momentos de desconcierto. Nos sentimos dispersos, débiles y hasta fracasados por alcanzar los resultados esperados», expresó el obispo.

Según Báez, en esos momentos el panorama puede parecer dominado por la injusticia.

«La injusticia y la violencia parecen invencibles, no se ven caminos de solución. El cansancio, los intentos fallidos y las decepciones nos abruman», afirmó.

«La oscuridad no es para siempre»

En medio de esa reflexión sobre los momentos más difíciles de la historia, Báez insistió en que incluso las etapas más oscuras no son infinitas.

Al explicar el relato evangélico de la Transfiguración, el obispo recordó que los discípulos de Jesús debían enfrentar la pasión y la muerte de su maestro con la certeza de que la oscuridad no tendría la última palabra.

«Pronto vivirían la noche de la pasión y la muerte de Jesús; era importante que la vivieran con la conciencia de que su oscuridad no era para siempre. Ninguna noche en la vida es para siempre», expresó.

La frase, pronunciada en medio de su reflexión sobre la esperanza cristiana, adquiere un significado especial para muchos nicaragüenses que viven bajo persecución política, encarcelamiento o exilio, y que ante tanto sufrimiento, ven lejos la posibilidad de un cambio que les permita regresar a casa.

Un llamado a mirar más allá de la crisis

En su homilía, Báez insistió en que las crisis no deben conducir a la resignación ni a la pérdida de esperanza.

«Debían comprender que la última palabra en la historia no la tienen el dolor, la injusticia, el mal ni la muerte», señaló.

El obispo explicó que, cuando la realidad se vuelve opresiva o confusa, es necesario tomar distancia para comprender mejor el momento histórico que se vive.

«Jesús los condujo a la cima del monte no para alejarlos de la realidad, sino para que tomaran distancia y tuvieran una visión más amplia y profunda de la vida», explicó.

«Abandonar los pantanos ideológicos»

Uno de los pasajes más directos de su homilía fue la advertencia contra las posturas intransigentes que pueden impedir encontrar caminos de salida a las crisis.

«En esos momentos hay que subir al monte: tomar distancia, elevarse sobre la llanura de los intereses personales y abandonar los pantanos ideológicos que nos vuelven rígidos o pesimistas», afirmó.

El obispo explicó que la fe permite mirar la realidad con una perspectiva distinta, capaz de descubrir posibilidades incluso en medio de situaciones adversas.

«La fe nos permite ver resurrección en medio de la muerte, luz en medio de la oscuridad, sentido en medio del caos», dijo.

Según Báez, esta mirada renovada puede convertirse en una fuerza que impulse a seguir trabajando por cambios sociales.

«La luz nueva que Cristo irradia nos transfigura, nos permite dar una mirada renovada sobre la vida y la historia, nos da fuerzas para seguir luchando por un mundo nuevo y no deja que se marchite nuestra esperanza», afirmó.

Sembrar esperanza en tiempos oscuros

En el tramo final de su homilía, el obispo invitó a no convertirse en portadores de pesimismo en medio de las crisis.

«Iluminados por Jesús no seremos sembradores de oscuridad ni profetas de mal agüero, sino humildes sembradores de destellos de luz donde parecen reinar las tinieblas», expresó.

Báez, una de las voces más influyentes de la Iglesia católica nicaragüense en el exilio, ha insistido en diversas ocasiones en la necesidad de mantener la esperanza y la unidad entre los ciudadanos frente a la represión política en Nicaragua.

ARTÍCULO 66 es un medio de comunicación nicaragüense que trabaja desde el exilio debido a la persecución del Estado contra la prensa independiente. Algunas de nuestras informaciones no revelan la identidad de nuestras fuentes ni están firmadas por nuestros periodistas por razones de seguridad.

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