Revista Gato Encerrado anuncia su exilio: «El Salvador está bajo dictadura»

La revista Gato Encerrado anunció el cierre de sus oficinas en El Salvador y el traslado de su personalidad jurídica a Costa Rica. Esta decisión responde a la creciente persecución política bajo la administración de Nayib Bukele, que ha dejado al país en lo que califican como «una dictadura».
«El Salvador está, de nuevo, bajo dictadura y las instituciones estatales se han convertido en herramientas para la persecución política», señaló el medio de comunicación independiente a través de un comunicado este viernes, 3 de octubre.
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Recordó que las principales víctimas de esa persecución son comunidades pobres, ambientalistas, defensores de derechos humanos, académicos, periodistas y cualquiera que piense distinto a la narrativa oficialista.
«Es imposible existir jurídicamente en un país que no respeta la libertad de prensa ni el debido proceso y que tiene los tres poderes del Estado concentrados en una sola persona que modifica la Constitución de la República a conveniencia», explica el escrito.
Seguirán denunciando a las dictaduras
Gato Encerrado subrayó que, por esta realidad, optó por resistir y ejercer el periodismo crítico desde el exilio. «Hemos cerrado nuestra oficina en El Salvador, pero no hemos renunciado a nuestro oficio de seguir investigando y fiscalizando al poder».
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«Seguiremos denunciando desde el periodismo los abusos del poder en contra de los más vulnerables y contando las historias que los poderosos quieren esconder en El Salvador y la región centroamericana».
Gato Encerrado agradeció a sus lectores y solicitó apoyo económico para asegurar la continuidad de su labor periodística. «Ahora, más que nunca, necesitamos su respaldo para compartir con otros nuestro trabajo y para hacer posible que nuestro periodismo se sostenga y siga vivo en estos tiempos cuando las dictaduras vuelven como un virus a nuestra región», concluyó.
Persecución a medios independientes
La Asociación de Periodistas de El Salvador (APES) emitió una denuncia pública a mediados de junio alertando sobre el éxodo forzado de al menos 40 periodistas debido al «hostigamiento, intimidación y restricciones arbitrarias» ejercidas por el régimen de Nayib Bukele, lo que constituye una amenaza directa contra la libertad de prensa y los derechos humanos en el país.

Los periodistas afectados pertenecen a diversos medios y han cubierto temas clave como corrupción, abuso de poder y violaciones a derechos humanos. APES señala que muchos de ellos se vieron forzados a dejar el país ante «una crisis humanitaria» que afecta también a sus familias. «Muchos de ellos no pueden regresar», advierte el comunicado.
La organización gremial también resalta que «el periodismo libre y crítico es un pilar esencial para la transparencia, la rendición de cuentas y la defensa de los derechos ciudadanos», y advierte que ningún gobierno debe usar su poder para «silenciar voces, perseguir a periodistas y defensores de derechos humanos ni limitar el acceso a la información».

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