Opositores nicaragüenses exiliados bajo ataque: una cadena de atentados y asesinatos fuera del país

Al menos siete casos documentados entre 2021 y 2025 reflejan una tendencia alarmante: el exilio no ha significado protección para decenas de nicaragüenses perseguidos por la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo. En Costa Rica —el principal país de refugio para la diáspora— y en regiones fronterizas entre Honduras y Nicaragua, se han registrado asesinatos selectivos, atentados armados, intentos de secuestro y seguimientos constantes contra líderes opositores, activistas, excarcelados políticos y analistas.
Asesinato del mayor Roberto Samcam: el último caso
El hecho más reciente ocurrió este 19 de junio de 2025, cuando fue asesinado en San José, Costa Rica, el mayor en retiro del Ejército Popular Sandinista, Roberto Samcam, una de las voces más críticas contra la cúpula militar de Nicaragua. Según confirmó su esposa, Claudia, sujetos armados ingresaron al condominio donde vivía exiliado y lo acribillaron. Samcam había denunciado amenazas previas, especialmente tras revelar públicamente el uso de armamento militar durante la represión de abril de 2018.
Cadena de crímenes ordenados desde Nicaragua
Los casos se extienden a lo largo de los últimos cinco años y evidencian que este tipo de operaciones criminales, muchas veces ejecutadas por sicarios, han sido ordenados desde Managua. Se trata de blancos cuidadosamente escogidos: personas que han denunciado, testimoniado o actuado activamente contra el régimen bicéfalo de Nicaragua.
Aquí algunos casos que han sido documentados por organismos como el Monitoreo Azul y Blanco:
– El 28 de octubre de 2024 fue asesinado en Upala, Alajuela, el líder campesino Jaime Luis Ortega Chavarría, refugiado y solicitante de asilo desde 2018. Fue atacado en plena vía pública y su muerte permanece impune.
– El 10 de enero de 2024, Joao Maldonado —opositor exiliado y excarcelado político— y su esposa Nadia Robleto fueron víctimas de un segundo atentado. Motorizados armados los interceptaron en San José; Maldonado recibió siete disparos en el tórax y la cabeza, y Robleto uno en la cabeza. Ambos sobrevivieron. El caso fue investigado por la Organización de Investigación Judicial costarricense como un intento de asesinato con móviles políticos, y el mismo OIJ determinó que sí hay conexiones entre los sicarios con operadores criminales de Nicaragua.
– En febrero de 2023, fue asesinado en La Cruz, Guanacaste, el joven excarcelado político Erick Antonio Castillo, quien había denunciado torturas sufridas en prisión y estaba recibiendo amenazas. Su asesinato ocurrió en la frontera norte, cerca del paso migratorio de Peñas Blancas.
– El 11 de agosto de 2022, en San José, un activista identificado como Carlos A. sobrevivió a un intento de asesinato tras recibir dos disparos. El ataque ocurrió luego de varios meses de amenazas constantes.
– El 28 de junio de 2022 fue encontrado muerto en Honduras el excombatiente histórico Rodolfo Rojas Cordero, conocido como «Piel». Había estado refugiado en Costa Rica, desde donde fue engañado con la promesa de ayuda para llegar a Estados Unidos. Según su familia, fue llevado hasta la frontera entre Nicaragua y Honduras, donde apareció asesinado con signos de ejecución.
– El 11 de septiembre de 2021, Joao Maldonado sufrió su primer atentado en Escazú, San José. Fue interceptado por dos sujetos en motocicleta que le dispararon cinco veces. Estuvo en estado crítico durante semanas, pero sobrevivió y tras varios meses de estar bajo resguardo, otra vez, fue atacado en el 2024.
Persecución transfronteriza, «un patrón sistemático», dice la ONU
Organizaciones como Human Rights Watch, la Organización de Naciones Unidas (ONU) y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos han denunciado las acciones del aparato represivo nicaragüense más allá de sus fronteras, incluyendo operaciones de vigilancia, amenazas, difamación, hostigamiento y ataques físicos en países como Costa Rica, Honduras y México.
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Entre 2018 y 2025, más de 300.000 nicaragüenses han solicitado refugio en Costa Rica, siendo este país el principal destino del exilio. No obstante, muchos han denunciado la presencia de estructuras clandestinas de inteligencia y redes afines al Frente Sandinista que operan bajo protección y financiamiento de la dictadura de Ortega y Murillo.
Los opositores han denunciado en los últimos años que Nicaragua ha instalado una red de espionaje y persecución contra opositores en Costa Rica, que estaría anclada en la embajada de Managua en San José. En algún momento, los activistas y defensores de derechos humanos señalaron expresamente al ahora canciller nicaragüense Valdrack Jeantschke, quien en 2022 estuvo en Costa Rica acreditado formalmente como Ministro Consejero con funciones consulares.
Ahí, dicen los activistas, Jeantschke, un veterano agente de espionaje del sandinismo, desde tiempos de la temible Seguridad del Estado de los años 80, preparó toda la maquinaria para dar seguimiento a quienes la dictadura sandinista quería ponerle el ojo en el territorio tico.
Un llamado urgente a la protección internacional
La reciente ejecución de Roberto Samcam ha reavivado la preocupación por la vulnerabilidad de los opositores exiliados. Las víctimas tienen en común el activismo político, la crítica frontal al régimen o su pasado como presos políticos.
Los opositores y organizaciones nicaragüenses exiliadas en Costa Rica han activado las alarmas y están presionando a las autoridades costarricenses para que realicen una investigación pormenorizada hasta dar con el paradero de sicario que asesinó a Samcam, pero también determinar la conexión que estos criminales tienen con Nicaragua, para garantizar justicia frente a estos asesinatos por encargo político.

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