«Solo le falta montárselo en la espalda»: Laureano Ortega le carga la sombrilla al embajador chino y desata críticas por servilismo indigno

Una fotografía difundida por el oficialismo ha vuelto a desnudar la subordinación y servilismo político del régimen Ortega-Murillo ante China. En la imagen se observa a Laureano Ortega Murillo, hijo de los dictadores Daniel Ortega y Rosario Murillo, sosteniendo una sombrilla para que el embajador de China en Nicaragua, Chen Xi, no se moje durante un acto oficial. El gesto, que buscaba aparentar cortesía diplomática, ha sido interpretado por voces opositoras como una expresión humillante de servilismo indigno y entreguismo vergonzoso.
La escena ocurrió durante un acto celebrado en el municipio de Nindirí, Masaya, donde se dio inicio a la construcción de una planta eléctrica fotovoltaica para la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (ENACAL). La obra se financiará con un préstamo otorgado por la empresa estatal China Communications Construction Company Limited, por un monto superior a los 70 millones de dólares.
El acuerdo de crédito fue firmado el 3 de octubre de 2024 entre el Ministerio de Hacienda y la compañía china, y aprobado el 8 de noviembre del mismo año por la Asamblea Nacional en una sesión especial celebrada en Matagalpa. Se trata de un préstamo por 502 millones de yuanes, equivalentes a 70 millones 550 mil dólares, destinado a construir una planta con capacidad de 70 megavatios de generación solar y 16 megavatios de almacenamiento.
Es decir, el régimen presentó como un acto de «cooperación» y «solidaridad» el inicio de una obra financiada por deuda pública, que será pagada por los nicaragüenses, y usó el evento para escenificar una supuesta relación de beneficio mutuo en la que, sin embargo, el gesto más visible fue el de un hijo del dictador cargando la sombrilla del embajador extranjero, con total sumisión.
«Lo de este chigüín es un nivel de arrastre y servilismo horroroso, hasta da vergüenza, solo le falta montárselo en la espalda», reaccionó Dulce Porras, vicepresidenta del partido opositor Unión Democrática Renovadora (UNAMOS). «Por supuesto que si fuera uno de nosotros con un funcionario extranjero, sea gringo o europeo, ya nos estuvieran destrozando la dictadura y los sapos… Y te aseguro que yo al menos jamás haría tal cosa (de cargarle la sombrilla)», añadió.
Para Enrique Martínez, vocero de la plataforma juvenil opositora Avanza y exiliado político, la imagen no es un hecho aislado, sino una representación gráfica de lo que él llama «la farsa de la soberanía».
«Mientras el régimen de Daniel Ortega insiste en hablar de “soberanía” y “autodeterminación”, la realidad que se impone es otra: una sumisión humillante a los intereses de una potencia extranjera. La figura de Laureano Ortega Murillo, hijo del dictador y operador de las relaciones con el régimen chino, se ha convertido en el rostro visible de ese servilismo», expresó Martínez.
El dirigente juvenil repudió de Laureano Ortega «sus gestos, palabras y reverencias ante cada emisario político de China (que) son muestra clara de una entrega vergonzosa que contradice por completo el discurso oficial».
«La entrada de China a Nicaragua no responde a una cooperación entre iguales. Se trata de una estrategia geopolítica, en la que el régimen sandinista se ofrece como peón útil a cambio de respaldo diplomático, tecnología de vigilancia, acceso a mercados sin rendición de cuentas, y financiamiento sin preguntas sobre derechos humanos. China no busca ayudar al pueblo nicaragüense. Busca explotar recursos, controlar infraestructura estratégica y usar al país como un puente para expandir su influencia en América Latina, particularmente en el corazón de Centroamérica», reprocha Enrique Martínez.
La imagen de Laureano Ortega Murillo, el mismo que preside la Comisión Nacional de Inversiones Extranjeras y funge como interlocutor principal con los regímenes de China, Rusia e Irán, sosteniendo un paraguas a un embajador extranjero mientras se celebra un acto financiado con deuda, ha terminado exhibir la condición de arrodillado, que su madre Rosario Murillo con frecuencia endilga a los opositores nicaragüenses.

Es la forma ➕ arrastrada de un ser humano de demostrar Servilismo y entrega de los valores y principios por dinero….