De Sandino a Chávez y ahora Fidel: el nuevo símbolo que el régimen instala en Managua

El rostro de Fidel Castro ya forma parte del paisaje político que el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo construye en Managua. Una escultura metálica del fallecido líder cubano está siendo instalada en la Avenida de Bolívar a Chávez.
La estructura fue elaborada por trabajadores de la Empresa Nacional de Transmisión Eléctrica (ENATREL), de acuerdo con la propia Murillo, quien presentó la obra como un homenaje permanente al dirigente de la Revolución cubana.

«Una escultura en metal, que se está instalando con mucho honor y orgullo en la Avenida de Bolívar a Chávez», dijo Rosario Murillo, al referirse a la obra durante sus declaraciones de este lunes, 10 de agosto.
La instalación coincide con las actividades que el régimen prepara por el centenario del nacimiento de Castro, que incluyen actos en universidades y municipios.
Managua suma otro rostro de la propaganda oficial
La escultura de Castro no aparece en cualquier lugar. Será colocada en una avenida que ya lleva el nombre de Hugo Chávez y que forma parte de uno de los espacios urbanos utilizados por el régimen para exhibir su simbología política.
Con la incorporación de Castro, el paisaje de Managua vuelve a sumar una figura vinculada con el proyecto político que Ortega y Murillo imponen.
La fórmula resulta cada vez más evidente: Sandino, Chávez y Fidel aparecen como referentes de una misma narrativa oficial, aunque pertenecen a contextos históricos y políticos diferentes.

El régimen ha convertido la silueta de Sandino en uno de sus principales símbolos políticos, reproducida en estructuras metálicas instaladas en las entradas de los municipios del país. Chávez tiene un monumento de bronce en Managua, además de numerosos espacios públicos que llevan su nombre o exhiben su imagen.
Castro, por su parte, ya estaba presente en murales, placas y otros homenajes promovidos por el oficialismo. Ahora tendrá una estructura metálica permanente en una de las principales avenidas de la capital.
Una obra hecha por trabajadores de ENATREL
Murillo destacó el trabajo de los empleados de ENATREL y calificó la escultura como «otra maravilla».
Sin embargo, no dijo cuánto costó la obra ni cuánto se gastó en su instalación. La opacidad sobre el uso de los recursos públicos es una práctica habitual de la administración de Ortega y Murillo, mientras las instituciones estatales participan en la promoción de su discurso político.
Tampoco explicó por qué trabajadores de una empresa estatal dedicada a la transmisión eléctrica participan en la elaboración de un monumento dedicado a un dirigente político extranjero.

Murillo justificó el homenaje al afirmar que Castro «estuvo con nosotros», visitó Nicaragua y «apoyó las Luchas Revolucionarias del Pueblo nuestro».

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