Régimen impide a guardabosque indígena preso despedir a su esposa fallecida

El guardabosque indígena mayangna Rodrigo Bruno Arcángel ni siquiera pudo dar el último adiós a su esposa, Emerita Palacios, tras su reciente fallecimiento en la comunidad de Musawás. El régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo lo privó de ese derecho al mantenerlo encarcelado bajo una condena arbitraria e injusta en el Sistema Penitenciario Jorge Navarro.
La Fundación del Río alzó la voz para denunciar esta nueva muestra de crueldad estatal contra los defensores de la tierra en Nicaragua.
«Rodrigo, uno de los ocho guardabosques criminalizados por el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, no podrá despedirse de su esposa porque el régimen le impide salir para asistir a sus honras fúnebres en la comunidad de Musawás», repudió la organización en un pronunciamiento divulgado este jueves, 6 de agosto.
Rodrigo Bruno Arcángel, de 52 años, pertenece a una familia mayangna reconocida por su labor de protección de los bosques en Musawás, territorio Sauni As, en la Reserva de Biosfera Bosawás.
Junto con sus hijos y otros familiares denunciaba ante las autoridades las invasiones de colonos que ocupaban tierras indígenas para desarrollar actividades ganaderas, madereras y mineras.
Esta fue la razón por la que la familia terminó involucrada en el proceso judicial por la masacre ocurrida en 2021 en el cerro Kiwakumbai, un crimen que aseguran no cometieron.
Rodrigo Bruno fue capturado el 13 de agosto de 2023 junto con otros guardabosques de su familia. Posteriormente fue condenado a 24 años de prisión y trasladado a La Modelo, en Tipitapa, a unos 780 kilómetros de su comunidad.
Organizaciones denuncian irregularidades
La defensa del guardabosque, asumida por la Unidad de Defensa Jurídica (UDJ), ha denunciadp denunciado que su detención se realizó con uso excesivo de la fuerza por parte de la Policía y el Ejército.
También señala que fue arrestado sin orden judicial, permaneció incomunicado durante varios meses, se le negó el recurso de hábeas corpus y no contó con un traductor durante el proceso, pese a que el mayangna es su lengua materna y habla poco español.
De acuerdo con SOS Defenders, Rodrigo Bruno y los demás guardabosques permanecen recluidos en celdas de máxima seguridad. Desde mayo de 2024, las autoridades penitenciarias les prohibieron salir al patio, exponerse al sol o tener contacto con otros privados de libertad.
Sus familiares también han denunciado que varios de ellos padecen enfermedades cardíacas, hipertensión, problemas auditivos y visuales, además de otras afecciones crónicas que no han recibido atención médica adecuada.
El pasado 14 de febrero, el gobierno de Estados Unidos se declaró «horrorizado» ante los reportes de inanición, falta de atención médica y condiciones inhumanas que enfrentan los defensores ambientales en el penal de La Modelo, subrayando que su único «crimen» fue exponer la venta ilegal de tierras y la corrupción estatal.

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