Canciller Valdrack Jaentschke asiste a toma de posesión de Laura Fernández en Costa Rica

El canciller del régimen nicaragüense, Valdrack Jaentschke, llegó este viernes 8 de mayo al Estadio Nacional para participar en la ceremonia de investidura de la presidenta Laura Fernández.
Jaentschke encabeza la delegación oficial de Nicaragua en los actos de transmisión del mando presidencial, integrándose al grupo de representantes internacionales que asisten al evento en la capital costarricense.
Jaentschke, quien ha asumido la jefatura de la diplomacia nicaragüense tras ocupar múltiples cargos dentro del aparato estatal, es un funcionario con una trayectoria vinculada a la inteligencia militar desde la década de 1980.
En la actualidad, su rol se centra en la ejecución de la política exterior de la administración de Daniel Ortega y Rosario Murillo ante organismos internacionales y foros internacionales.
Su presencia en Costa Rica ocurre mientras diversos informes de las Naciones Unidas lo señalan por su presunta participación en la coordinación de mecanismos de vigilancia y persecución dirigidos a ciudadanos opositores en el exilio.
Un operador de inteligencia en la diplomacia
Valdrack Jaentschke Whitaker no es un diplomático de carrera convencional. Su trayectoria se remonta a los años 80, cuando formó parte de la Dirección de Inteligencia del Ministerio del Interior, especializado en la lucha contra bandas en zonas rurales.
El informe del GHREN, publicado en marzo de 2026, lo identifica como un actor estratégico en la «arquitectura política y de vigilancia» del sandinismo.
Según el organismo, durante su etapa como embajador en Guatemala, Honduras y Costa Rica (2021-2023), Jaentschke habría fungido como tomador de decisiones para coordinar redes de inteligencia desde las sedes diplomáticas.
El documento señala que, bajo su gestión, las embajadas habrían alojado personal de inteligencia militar para recolectar información sobre la diáspora, ubicar objetivos y realizar perfiles de opositores.
«La proximidad de Jaentschke a la Presidencia, a la que informaba directamente, le permitió desempeñar un papel importante en la dirección de la estrategia de represión transnacional», detalla la evaluación internacional.
«Contradice la tradición democrática»
La asistencia del co-ministro de Exteriores ha provocado el rechazo inmediato de diversas organizaciones y activistas nicaragüenses en el exilio, quienes consideran su invitación como una legitimación del aparato represivo de Managua.
La Asamblea Nicaragüense por la Democracia (AND) manifestó a través de sus redes sociales que «la invitación a Valdrack Jaentschke contradice la tradición democrática y humanitaria costarricense», señalando que Costa Rica no debe validar a operadores de una dictadura acusada de crímenes de lesa humanidad.
Por su parte, la activista Yaritzha Mairena y el opositor Enrique Martínez coincidieron en que la presencia de Jaentschke representa una afrenta para las víctimas de la represión.
«Quienes persiguen, amenazan y criminalizan a su propio pueblo no representan democracia ni diplomacia. Representan terror político», denunciaron, recordando que el funcionario ha contribuido directamente a la intimidación de nicaragüenses exiliados en los países donde prestó servicio.
Hasta el momento, la administración de la presidenta Laura Fernández no ha emitido comentarios adicionales sobre la presencia de la delegación nicaragüense, que se mantiene bajo el escrutinio de los organismos internacionales por violaciones transnacionales de derechos humanos.

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