Valdrack Jaentschke: el canciller señalado de orquestar la vigilancia del sandinismo en el exterior

El nombre de Valdrack Jaentschke Whitaker entró este martes, 10 de marzo, en el radar del Grupo de Expertos en Derechos Humanos sobre Nicaragua (GHREN). El actual ministro de Relaciones Exteriores es señalado como una pieza clave del régimen de Ortega-Murillo para ejecutar labores de vigilancia y hostigamiento contra opositores en el exilio.
El informe del organismo internacional lo identifica entre los funcionarios que, «prima facie», podrían ser responsables de violaciones transnacionales de derechos humanos.
Según esa evaluación, Jaentschke habría participado como tomador de decisiones en la coordinación de redes de vigilancia e inteligencia desde representaciones diplomáticas en Centroamérica, durante su etapa como embajador en Guatemala, Honduras y Costa Rica entre 2021 y 2023.
De acuerdo con los hallazgos del GHREN, desde esas sedes diplomáticas se habría coordinado la recopilación de información sobre la diáspora nicaragüense y sus actividades políticas.
«La proximidad del Jaentschke a la Presidencia, a la que informaba directamente, le permitió desempeñar un papel importante en la dirección de la estrategia de represión transnacional del país y en la coordinación de las actividades de inteligencia», detalla el informe.
Un operador político de larga trayectoria
Jaentschke no es una figura nueva dentro del aparato estatal; durante años formó parte del círculo cercano que maneja la política exterior del gobierno sandinista.
Entre 2007 y 2021 ocupó el cargo de vicecanciller, etapa en la que llegó a acumular hasta 16 funciones simultáneas dentro del Ministerio de Relaciones Exteriores. En ese periodo, fue representante de Nicaragua ante organismos regionales como la Comunidad del Caribe (CARICOM) y la Asociación de Estados del Caribe (AEC).
Entre 2021 y 2023, también se desempeñó como asesor presidencial para políticas y asuntos internacionales, un rol desde el cual participó en la definición de líneas de política exterior del gobierno.
En septiembre de 2024, fue ministro titular de Relaciones Exteriores y desde 2025 se desempeña como co-ministro de la misma cartera.
Durante su juventud, Valdrack estuvo involucrado de manera activa en el espionaje contra la dictadura somocista siendo parte de la Dirección de Inteligencia del Ministerio del Interior en los años 80 en el área de lucha contra bandas en las zonas rurales de Nicaragua.
Las embajadas bajo sospecha
El informe del GHREN sostiene que, desde 2020, al menos, cinco embajadas nicaragüenses habrían alojado personal vinculado a la Dirección de Información para la Defensa y la Dirección de Inteligencia y Contrainteligencia Militar.
Estas unidades se encargarían de recolectar información sobre opositores, realizar perfiles, ubicar objetivos y coordinar informantes.
«Jaentschke contribuyó directamente a la localización, vigilancia e intimidación de nicaragüenses exiliados y a la recopilación de información en los tres países en los que prestó servicio.»
En este esquema, los embajadores actuarían como «secretarios políticos» del Frente Sandinista de Liberación Nacional, encargados de monitorear a exiliados y reportar directamente a Rosario Murillo.
La permanencia de Jaentschke en posiciones estratégicas dentro de la diplomacia confirma el nivel de confianza ante el binomio Ortega-Murillo. Sin embargo, su figura se encuentra ahora bajo escrutinio internacional.
El informe del GHREN identifica a Jaentschke como una pieza central de la «arquitectura política y de vigilancia» con la que el régimen sandinista extiende su persecución fuera de Nicaragua, usando las sedes diplomáticas para espiar a la oposición en el exilio.

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