Enrique Cuadra renuncia a AUN y acusa «intolerancia»; la organización afirma que fue «expulsión», tras denuncias de otros miembros

El activista universitario Enrique Cuadra anunció este 24 de julio su renuncia irrevocable a la Alianza Universitaria Nicaragüense (AUN), organización de la que fue parte desde su fundación. En una carta pública enviada al Consejo Ejecutivo Nacional, Cuadra acusa al liderazgo de la agrupación de haber perdido el rumbo democrático, de ejercer prácticas excluyentes y de interpretar el disenso como amenaza. Por su parte, AUN aseguró a Artículo 66 que su salida fue consecuencia de una expulsión, producto de múltiples denuncias presentadas por otros integrantes.
«Tomar distancia de un proyecto al que dediqué años de trabajo, ideas y compromiso no es sencillo», expresó Cuadra en su carta, enviada desde Miami, Florida. «Pero más difícil aún es permanecer en un espacio donde el disenso se interpreta como amenaza, la crítica como traición y la iniciativa individual como falta de lealtad».
En el texto, Cuadra reprocha un reciente comunicado interno del movimiento —que no menciona nombres, pero alude a la separación de miembros— como una muestra de «intolerancia frente a las diferencias legítimas» y de «la adopción de prácticas que, paradójicamente, reproducen aquello que una vez nos propusimos transformar».
También cuestionó la falta de mecanismos internos de renovación, la concentración del poder y el debilitamiento del espíritu colectivo. «Sin apertura real, no hay democracia interna», advirtió.
Cuadra recordó que participó de forma activa y pública durante los años de mayor represión, y que asumió responsabilidades políticas sin buscar privilegios. Afirmó que su actuación dentro de AUN siempre fue guiada por principios, y que no abandona el activismo: «Me retiro de AÚN, pero no de la política ni de la responsabilidad que asumí como ciudadano comprometido con el destino de mi país».
La versión de AUN
Consultada por Artículo 66, la Alianza Universitaria Nicaragüense respondió a través de uno de sus integrantes, quien confirmó que la expulsión de tres miembros, incluido Cuadra, fue oficializada el 23 de julio de 2025.

«La organización no dará declaraciones públicas por respeto a la previa colaboración y a nuestros miembros actuales», indicó el miembro de la gremial universitaria. «Basta decir que se recibieron múltiples denuncias de otros integrantes del grupo y se cuenta con dichas evidencias, pero no es nuestro espíritu hacer un escándalo de esto. Si ellos lo quieren hacer, ya queda en ellos».
Hasta el momento, AÚN no ha divulgado los nombres de los otros dos expulsados ni los motivos específicos de las denuncias.
La Alianza Universitaria Nicaragüense (AUN) surgió como una expresión del movimiento estudiantil nicaragüense tras la rebelión cívica de abril de 2018. Sus miembros participaron activamente en protestas, organización política y espacios de articulación opositora, tanto dentro como fuera del país.
La renuncia de Cuadra y la confirmación de su expulsión y la de otros miembros de esa organización de universitarios, muestra, otra vez, las fracturas del movimiento estudiantil en el exilio. Mientras el activista cuestiona lo que califica como «obediencia ciega» y deriva autoritaria, la organización sostiene que actuó tras recibir quejas internas respaldadas con evidencias, que prefirieron no compartir con este medio.

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