Torturan a presos políticos en Nicaragua rociándoles gas pimienta en los ojos

El más reciente informe del Monitoreo Azul y Blanco denuncia una alarmante intensificación en los métodos de tortura aplicados a personas presas políticas en Nicaragua.
De acuerdo con el reporte correspondiente a junio de 2025, el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo ha implementado una práctica brutal contra los nicaragüenses encarcelados arbitrariamente: el uso de gas pimienta directamente sobre los ojos.
La organización resume esta práctica como una nueva forma de tortura, gas pimienta como castigo en prisión. La implementación de este abuso ya se había registrado en 2018 y 2021, los dos años en los que el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo encarceló al mayor número de nicaragüenses, en especial, a liderazgos políticos nacionales, departamentales y municipales.
El Monitoreo Azul y Blanco alerta que este tipo de violencia se suma a una serie de condiciones inhumanas a las que son sometidas las personas privadas de libertad por razones políticas: «Presos políticos sin atención médica ni acceso a agua potable» y «familiares sometidos a desnudos forzados, vigilancia y amenazas», lo que revela un patrón sistemático de tortura y hostigamiento.
Otro de los casos alarmantes es el progresivo aumento de problemas visuales en los detenidos. «El acceso a la atención médica integral sigue gravemente restringido. Se ha reportado el deterioro de la salud visual de varias personas presas, algunas de las cuales presentan síntomas de ceguera progresiva sin haber recibido atención oftalmológica ni acceso a anteojos. De igual forma, se identificaron casos de personas condolencias severas de próstata, que experimentan dolor al orinar o sangrado, sin recibir evaluación médica ni tratamiento alguno».
La organización documentó al menos «41 incidentes de violaciones a derechos humanos solo en junio», consolidando la preocupación por una «represión estructural que trasciende fronteras».
Entre esas violaciones se cuentan: negación de atención sexual y reproductiva, raciones alimentarias insuficientes, agua insalubre, aislamiento prolongada, falta de accesos a espacios al aire libre, exposición solar mínima y prácticas humillantes durante las visitas.
Por otro lado, como parte de esta ofensiva, se destaca el asesinato del exmilitar opositor Roberto Samcam en Costa Rica, un hecho que evidencia la represión transnacional del régimen nicaragüense.
El exmilitar y opositor nicaragüense Roberto Samcam fue asesinado de ocho disparos en la puerta de su departamento. El crimen ocurrió en Costa Rica el 19 de junio, podría ser tipificado como un crimen de lesa humanidad.

Desde el estallido social de abril de 2018, Nicaragua vive una crisis sociopolítica sin precedentes, originada por la represión criminal contra los manifestantes. A lo largo de estos años, los Ortega y Murillo han consolidado una dictadura marcada por la criminalización de sus oponentes, el cierre de medios independientes, la persecución de líderes religiosos, activistas, defensores de derechos humanos y académicos, así como el uso sistemático del aparato judicial y penitenciario para encarcelar opositores.
Organismos nacionales e internacionales calculan que actualmente hay 53 personas presas políticas en el país. A muchas de ellas se les ha negado el debido proceso, han sido mantenidas en condiciones de aislamiento, y han sufrido tratos crueles, inhumanos o degradantes. Además, el régimen ha implementado medidas extremas como la desnacionalización y el destierro forzado de al menos 450 ciudadanos, entre ellos periodistas, sacerdotes, defensores de derechos humanos y políticos opositores.

Libertad para mi hmnito del alma JAIME ENRRIQUE NAVARRETE BLANDON 🇳🇮🇳🇮🇳🇮🇺🇸🇺🇸🇺🇸💚💛❤️🙏Dios me los guarde y me los proteja siempre