UNESCO lamenta la retirada de Nicaragua: «Privará al pueblo de los beneficios de la cooperación»

La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) lamentó este lunes la decisión del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo de cortar relaciones con la agencia internacional, tras haber estallado en insultos contra la institución por otorgar el Premio Mundial de Libertad de Prensa UNESCO/Guillermo Cano 2025 al diario nicaragüense La Prensa.
«Lamento esta decisión, que privará al pueblo de Nicaragua de los beneficios de la cooperación, especialmente en los ámbitos de la educación y la cultura. La UNESCO cumple plenamente con su mandato al defender la libertad de expresión y la libertad de prensa en todo el mundo», expresó la directora general del organismo, Audrey Azoulay, en un comunicado publicado en su sitio oficial.
La organización explicó que el galardón concedido a La Prensa responde a su compromiso con la defensa de la libertad de expresión y prensa, y recordó que se trata de un premio «establecido por sus Estados Miembros en 1997», que cada año reconoce a una persona, organización o institución, según la recomendación de un jurado profesional e independiente.
Este año, el jurado internacional distinguió al diario La Prensa, fundado en 1926, por su labor informativa pese a la represión. «Desde 2021, tras el encarcelamiento y expulsión de sus dirigentes del país, así como la confiscación de sus bienes, La Prensa ha seguido informando a la población nicaragüense en línea, con la mayor parte de su equipo en el exilio y operando desde Costa Rica, España, México, Alemania y Estados Unidos», detalló la UNESCO.
La dictadura nicaragüense respondió al anuncio con un virulento comunicado en el que calificó el premio como una «expresión diabólica de un sentimiento antipatriótico traidor» por parte del diario, al que acusó de promover «intervenciones militares y políticas de Estados Unidos en Nicaragua».
Según la normativa de la ONU, la retirada de Nicaragua de la UNESCO entrará en vigor el 31 de diciembre de 2026, dos años después de la notificación formal. Hasta entonces, el país continuará figurando como miembro, aunque en la práctica ha roto toda relación con la agencia.
La decisión del régimen de Ortega se produce en un contexto de ruptura progresiva con múltiples organismos de Naciones Unidas, y tras una escalada represiva contra la prensa independiente, marcada por confiscaciones, cárcel y el exilio forzado de periodistas.
La UNESCO fue la quinta agencia de Naciones Unidas con las que la dictadura sandinista ha roto nexos. En los últimos años, también ha abandonado la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), y el Consejo de Derechos Humanos de la ONU. Además, en 2023, expulsó a la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos (OACNUDH).

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