Rosario Murillo vuelve a arremeter contra la UNESCO y dice que en 30 años «nadie se acordará» de sus funcionarios

En un nuevo discurso marcado por ataques e insultos, la vicedictadora de Nicaragua, Rosario Murillo, volvió a arremeter este lunes contra la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), a la que acusó de intentar «denigrar» y «humillar» al pueblo nicaragüense tras haber otorgado el Premio Mundial a la Libertad de Prensa al diario La Prensa el pasado 2 de mayo.
«Dentro de 50 años, de 30 años, no vayamos tan largo, ¿quién se va a acordar de quiénes son ellos? ¿Quién? (…) Nadie va a saber quiénes fueron los indignos. Nadie va a saber quiénes estuvieron ahí», dijo Murillo durante su habitual alocución de mediodía en los medios oficialistas. «Nadie va a recordar a los profanos, pero sí vivirá eternamente la gloria, la dignidad, la valentía, la soberanía ejercida por nuestro heroico pueblo nicaragüense», añadió.
Murillo, quien ejerce el poder de forma paralela a su esposo Daniel Ortega, calificó nuevamente a la UNESCO como una institución «indigna» y la acusó de actuar en contra de su mandato. «La institución que desgraciadamente, como tantas otras del sistema de Naciones Unidas, que nació para defender a los pueblos y ahora humilla, denigra, calumnia, falsifica la historia de los pueblos», dijo.
Estas declaraciones se producen apenas dos días después de que el régimen de Ortega y Murillo oficializara su salida de la UNESCO. La decisión fue comunicada el 3 de mayo mediante una carta enviada por el canciller Valdrack Jaentschke a la directora general de la agencia, Audrey Azoulay, en la que el gobierno expresó su «indignación» por la entrega del galardón a un medio de comunicación nicaragüense perseguido y confiscado.
El premio otorgado al diario La Prensa reconoce su resistencia ante la represión gubernamental, el exilio de su redacción, el asedio policial y la confiscación de sus instalaciones en agosto de 2021. El anuncio de la UNESCO coincidió con la víspera del Día Mundial de la Libertad de Prensa.
Murillo afirmó que la ruptura con la UNESCO fue una decisión basada en la «dignidad nacional» y vinculó su discurso al legado del general Augusto C. Sandino. «Con la dignidad de un pueblo no se juega, como con la paz no se juega (…) Dijimos hasta aquí, con toda la fuerza del heroísmo del general Augusto Nicolás Calderón Sandino», expresó.
La salida de Nicaragua de la UNESCO representa la quinta ruptura del régimen Ortega-Murillo con una agencia de Naciones Unidas. En los últimos años, también ha abandonado la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), y el Consejo de Derechos Humanos de la ONU. Además, en 2023, expulsó a la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos (OACNUDH).
Este creciente aislamiento diplomático refleja el cierre del régimen al escrutinio internacional, especialmente de organismos que han denunciado crímenes de lesa humanidad, represión política, censura y el desmantelamiento de la sociedad civil en Nicaragua.
«Aquí el que se atreva sabe que con un pueblo, un pueblo de dignidad altísima, elevadísima (…) no se atrevan, con Nicaragua no se atrevan. Ni pudieron ni podrán», amenazó Murillo, en otro de sus habituales discursos cargados de retórica nacionalista.

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