Se cumplen cuatro años de la «masacre» contra los atrincherados en la iglesia Divina Misericordia

Este miércoles, 13 de julio, se cumplen cuatro años del sangriento y brutal ataque que ejecutó la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo contra los universitarios que se encontraban atrincherados en la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN-Managua), quienes tuvieron que refugiarse en la iglesia Divina Misericordia intentando escapar de las balas.
De acuerdo con los testimonios de las víctimas, el operativo fue ejecutado por paramilitares, miembros de la Policía Nacional y de la Juventud Sandinista (JS), quienes portaban armamento de guerra y su objetivo era desplegar, a cualquier costo, a las personas atrincheradas en el centro de estudio superiores.
El 13 de julio de 2018, los ataques de las fuerzas de choque de Ortega obligaron a los estudiantes atrincherados en la UNAN-Managua a huir y refugiarse en la iglesia Divina Misericordia, que se encuentra a unas pocas cuadras del campus universitario y tenía sus puertas abiertas. Fueron más de 14 horas de ataque masivo que recibieron los estudiantes entre el 13 y 14 de julio de ese año.
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Susana López, madre de Gerald Vásquez, un joven estudiante asesinado de un disparo en la cabeza durante el ataque a la UNAN-Managua, continúa exigiendo justicia por la muerte de su hijo, ya que han pasado cuatro años del asesinato del universitario y el caso sigue impune.

«A cuatro años de la muerte de mi hijo no hemos tenido justicia, el día de mañana se estará celebrando el cuarto aniversario de su asesinato, recordándole siempre al Estado Nicaragua que el crimen de Gerald (Vásquez) y de Francisco (Flores) siguen en impunidad; realmente el gobierno no se ha hecho responsable» denunció a Artículo 66 Susana López.
«Es un día muy triste, porque ya estuviera con su carrera, ya fuera un profesional, donde el gobierno ni siquiera lo reconoce», manifestó la madre de Vásquez, quien se encuentra en el exilio por la persecución política en su contra.
Por su parte, la Unidad Nacional Azul y Blanco (UNAB) recordó aquel fatídico día cuando la dictadura de Ortega atacó «a los jóvenes que estaban atrincherados en la UNAN-Managua» y se asesinó a dos de ellos.
Durante el brutal ataque, la Policía orteguista asesinó a Gerald Vásquez y Francisco José Flores. La represión del régimen de Ortega cesó únicamente por la mediación del nuncio Waldemar Stanislaw Sommertag y los obispos de la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN), fue así que los estudiantes pudieron salir del templo.
La madre de Vásquez reiteró que continuará exigiendo justicia por todos los daños que la dictadura de Daniel Ortega perpetró contra los universitarios, desde asesinarlos hasta expulsarlos de los recintos universitarios estatales.
«Mis demandas van a seguir siendo las mismas: justicia, reparación y que se esclarezca el crimen de mi hijo, que los principales actores del asesinato de Gerald sean procesados», concluyó.

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