Ejército incauta cargamento de cocaína en el mar pero dos narcos se le escapan por el agua

¡Insólito! El Ejército de Nicaragua anunció la incautación de 499 paquetes de cocaína, cuyo peso no detallan, pero que podría rondar la media tonelada. Según el reporte, únicamente detuvieron a uno de los hombres que transportaba la droga. Otros dos ocupantes de la lancha perseguida se lanzaron al agua y escaparon, según la explicación difundida por el cuerpo castrense a través de una nota de prensa. Los militares no aclaran cómo sus efectivos pudieron perder a dos hombres en altamar ni qué esfuerzos hicieron para tratar de atraparlos.
La nota de prensa 198/2026, divulgada este miércoles 21 de octubre, informa que el operativo ocurrió el día anterior y que el único detenido es Segundo Ubencio Canales, de 59 años. La institución asegura que hubo persecución marítima y disparos de advertencia, pero su relato deja sin reconstruir el momento decisivo: cómo dos personas que abandonaron una embarcación lograron eludir a las unidades navales que las seguían, sobre todo, cuando se supone que esas lanchas deberían usar motores de alta potencia para mostrar superioridad frente a los medios que usa el crimen organizado.

El comunicado afirma que los militares consiguieron retener a Canales «mientras otros dos se lanzaron al agua y abandonaron la embarcación». No informa si llegaron a tierra, si otra lancha los recogió o si sencillamente se hundieron en el agua o si todavía estarán naufragando.
Disparos, persecución y dos hombres se hacen humo en el agua
Según el comunicado, efectivos del Distrito Naval Pacífico y del Segundo Batallón de Tropas Navales, en coordinación con la Policía Nacional, persiguieron una embarcación llamada «Nazareth», que «navegaba de sur a norte».

La institución sitúa su detección a 1,5 millas náuticas al oeste de Pochomil. Al advertir la presencia militar, la lancha «realizó maniobras evasivas», por lo que las tropas procedieron a «ejecutar disparos de advertencia a la altura de playa Salamina».
El documento no precisa cuánto duró la persecución, cuántas unidades participaron ni a qué distancia estaban los militares cuando los ocupantes saltaron al agua. Tampoco explica si las unidades mantuvieron contacto visual con ellos o si hubo un dispositivo en la costa para impedir su fuga.
En declaraciones difundidas por medios oficialistas, el capitán de fragata Rigoberto Muñoz Montenegro, jefe del Segundo Batallón de Tropas Navales, aseguró que dos de los tripulantes huyeron y ubicó el aseguramiento de la lancha a unos 100 metros de la costa.

Ese dato exige precisar dónde abandonaron la embarcación y cómo llegaron a quedar fuera del alcance de las tropas. La versión de la institución armada no permite reconstruir esa secuencia para entender si la fuga ocurrió o si todo es parte de una fábula.
La explicación del jefe naval señala que había 18 sacos con 450 paquetes y otros 49 paquetes sueltos, transportados en una lancha con motor de 75 caballos de fuerza. Además, les decomisaron tres barriles de combustible.

El comunicado concluye que «el retenido, la droga, la embarcación y demás medios ocupados fueron entregados a las autoridades correspondientes».
El «Muro de Contención» y las capturas sospechosas
La desaparición de sospechosos durante operativos militares se repite en anuncios oficiales de este tipo de operativos que hemos documentado en Artículo 66.
El 8 de julio de 2021, el Ejército reportó la ocupación de 489 paquetes de cocaína en una camioneta, en el kilómetro 124 de la carretera a Chinandega. Según su versión, los ocupantes huyeron al detectar un retén. No precisó cuántos eran ni qué persecución se realizó.
El 6 de noviembre de 2025, tropas ocuparon 54 paquetes de cocaína en Ostayo, Cárdenas, Rivas. El conductor, según el parte militar, desobedeció la señal de alto, abandonó el vehículo unos 200 metros después del retén y escapó. La institución no explicó cómo eludió al dispositivo armado ni informó resultados de su búsqueda.
En otro decomiso, anunciado el 4 de marzo de 2026, la Policía reportó 169 kilogramos de cocaína en una camioneta en San Juan del Sur. El hallazgo había ocurrido el 26 de febrero y no se anunciaron capturas.
El 19 de junio de 2026, el Ejército informó sobre 475 paquetes de cocaína en río Frío, San Carlos. El jefe militar describió seguimiento de una lancha, despliegue terrestre y naval y personas que esperaban recibir el cargamento en tierra.
El resultado anunciado fue nuevamente droga ocupada sin detenidos, ni entre quienes la transportaban ni entre quienes supuestamente aguardaban su entrega.
El Tintal: un operativo peliculesco con muerto y presos que nunca mostraron
El 11 de julio de 2025, el Ejército presentó una versión de mayor alcance: un supuesto enfrentamiento en El Tintal, kilómetro 181 de la carretera El Viejo–Potosí, Chinandega, con un muerto, dos capturados, un narco que se fugó en medio del monte y el fango y 600 kilogramos de cocaína incautados.

La nota militar 161/2025 identificó a los detenidos como Florentino Gamaliel Mejía Hernández, hondureño, y Bosco José Vega Alvarado, nicaragüense, este último con heridas. El fallecido, según la institución, era Juan Alberto Hernández Escobar. Del muero nunca mostraron el cadáver y con los detenidos tampoco se supo de un proceso judicial.
Un cuarto hombre, identificado como hondureño y por el alias «La Muerte», habría escapado con un fusil AR-15.
La Policía también realizó grandes decomisos extraños
Igual que el Ejército, La Policía ha presentado cargamentos cuantiosos en los que a penas detienen a los conductores que traficaban con la droga o con millonarios fajos de dólares.
El 28 de agosto de 2023, informó que interceptó en El Espino, Madriz, un camión que viajaba de Guatemala hacia Costa Rica con más de 240 kilogramos de anfetaminas. Solo anunció la captura del conductor salvadoreño Nelson Orlando Escobar Andrade.
El 28 de octubre de ese año, reportó US$2.093.455 ocultos en un microbús en San Pedro de Lóvago, Chontales. El único detenido anunciado fue Jason Geovanny Smith Landero. La institución atribuyó el dinero al narcotráfico, sin identificar a sus propietarios o destinatarios.
El 28 de agosto de 2025, anunció 531 kilos con 147 gramos de cocaína en San Rafael del Sur y la detención de Byron Javier Marenco Narváez.
El 23 de octubre, reportó otros 577 kilogramos en San Francisco Libre y un detenido: Ricardo Martín Dávila Alemán.
Los reportes oficiales se quedan en las notas de prensa o en los reportes de los medios oficialistas. Nunca la Policía muestra la continuidad de dichas investigaciones ni revelan hasta qué punto sus pesquisas alcanzan a los proveedores, financistas, encargados de la logística y receptores de cargamentos de esa magnitud.
Estados Unidos anunció el retiro de la DEA por falta de cooperación
El Departamento de Estado de Estados Unidos anunció en su Informe de Estrategia Internacional de Control de Narcóticos de 2025 que pondría fin a las operaciones de la DEA en Nicaragua por falta de colaboración de la dictadura de Managua.
«Estados Unidos pondrá fin a sus operaciones de la Administración para el Control de Drogas (DEA) en Nicaragua en 2025, en parte debido a la falta de cooperación de las agencias nicaragüenses», señala el informe, en traducción del inglés.
El documento también sostiene que Nicaragua se había vuelto menos cooperativa en el combate al narcotráfico y que frecuentemente ignoraba solicitudes rutinarias de información.
En el apartado sobre reducción de la oferta, Washington cuestionó específicamente la información disponible sobre los decomisos: «Nicaragua se ha mostrado reacia a compartir información sobre las incautaciones de drogas y dinero en efectivo».
Como ejemplo, mencionó una incautación policial de 1,5 millones de dólares en 2024, la mayor de efectivo reportada ese año. «Sin embargo, como en años anteriores, la Policía Nacional de Nicaragua no informó de ningún arresto», subrayó Estados Unidos en su informe.
El informe también puso en duda la posibilidad de comprobar los resultados del «Muro de Contención». Señaló que Nicaragua asegura que sus patrullajes terrestres, aéreos y marítimos disuaden a los narcotraficantes, «pero la falta de datos fiables dificulta evaluar esto».
Además, recordó que autoridades rusas habían decomisado una tonelada de cocaína en un cargamento procedente de Nicaragua, un hecho que, según el documento, cuestionaba la eficacia de la estrategia.

Comentarios