Secretario de la OEA confirma que la crisis de Nicaragua sigue en la agenda

El secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA), Albert R. Ramdin, confirmó que la situación política de Nicaragua continúa bajo consideración de los Estados miembros, mientras transcurre el plazo de 90 días establecido para dar seguimiento a la crisis y formular recomendaciones.
«Intercambiamos puntos de vista sobre la situación en Nicaragua, que sigue bajo consideración de los Estados Miembros de la OEA y reiteré mi disposición a apoyar sus esfuerzos», publicó Ramdin en su cuenta de X este miércoles 21 de octubre, tras reunirse con Roberto Álvarez, exministro de Relaciones Exteriores de República Dominicana.
El secretario general no detalló qué iniciativas están sobre la mesa ni adelantó las recomendaciones que podría presentar el grupo ministerial encargado de dar seguimiento al caso nicaragüense.
OEA da 90 días para proponer medidas sobre Nicaragua
El plazo se deriva de una resolución aprobada por unanimidad durante una reunión extraordinaria de cancilleres de la OEA en Washington, el pasado 2 de octubre, en la que los Estados miembros exigieron al régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo adoptar medidas para recuperar la democracia y el orden constitucional en Nicaragua.
La resolución insta a las autoridades nicaragüenses a establecer condiciones para celebrar «elecciones libres, justas e inclusivas», liberar incondicionalmente a los presos políticos, restablecer la separación de poderes, informar sobre el paradero de las personas desaparecidas y devolver la nacionalidad a quienes fueron despojados de ella.
El documento también creó un grupo ministerial de seguimiento, encargado de promover el diálogo con las autoridades nicaragüenses y la oposición, además de presentar recomendaciones dentro de un plazo de 90 días.
Durante esta reunión, Ramdin pidió a los Estados miembros considerar herramientas de presión, como sanciones económicas que no perjudiquen a la población y restricciones financieras y de viaje contra determinadas autoridades.
La crisis se agravó tras anuncio de Ortega sobre las elecciones
La iniciativa diplomática tomó impulso después de que Ortega afirmara, el 19 de julio, que en Nicaragua no habría más elecciones. Posteriormente, el régimen promovió una reforma constitucional que amplía las restricciones a la participación electoral de personas consideradas «traidores a la patria», una categoría utilizada contra opositores.
Durante la reunión de cancilleres, Estados Unidos denunció también el rechazo del Gobierno nicaragüense a su embajadora designada, Natasha Franceschi. República Dominicana, por su parte, anunció el cierre de su embajada en Managua mientras persistan las condiciones de deterioro democrático.
Nicaragua no estuvo representada en el encuentro. El país abandonó formalmente la OEA en noviembre de 2023, por decisión del Gobierno de Ortega.

Comentarios