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jue. 8 oct.
Política

Zoilamérica recuerda el rechazo de Rosario Murillo: «Yo me sentí abortada»

La hija de Rosario Murillo relató cómo la denuncia contra Ortega marcó su relación con su madre, habló de su maternidad, el exilio y su decisión de perdonar
Por Artículo 66 agosto 19, 2026

Durante años, Zoilamérica Ortega Murillo ha cargado con las consecuencias de haber denunciado públicamente a Daniel Ortega por abuso sexual. En una entrevista desde Costa Rica, recordó uno de los episodios que más marcó su relación con Rosario Murillo: el rechazo público de su madre después de que hiciera la denuncia.

Zoilamérica habló con el programa 7 Días, de Teletica de Costa Rica, a propósito del Día de las Madres, celebrado el 15 de agosto en ese país. Durante la conversación también se refirió a su exilio y a la forma en que ha vivido la maternidad junto a sus tres hijos, Alex, Carolina y Jordano.

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Explicó que decidió contarles desde pequeños la historia de su familia y no convertir lo ocurrido en un secreto. Para ella, sus hijos también han sido parte de un proceso personal que le ha permitido enfrentar las consecuencias de lo vivido.

Según su relato, el abuso comenzó cuando tenía nueve años y se prolongó durante años. «Pasaba por mi mente simplemente querer librarme de lo que tenía callado y sobre todo detener la situación de acoso que me seguía marcando mis días», recordó.

La denuncia también provocó una respuesta pública de Rosario Murillo. La entonces pareja de Ortega pidió perdón al pueblo sandinista por tener una hija que, según dijo, había traicionado los principios del Frente Sandinista.

«Fue uno de los momentos más duros que viví, recuerdo exactamanete dónde estaba y cómo estaba cuando escuché y yo me sentíabortada. Una madre que reniega de su hija y además él hablando en nombre de ella. Fue para mí un acta de defunción se la maternidad de ella hacia mí. Aunque ya me lo había dicho, pero hacerlo en una plaza durante una proclama, es mucho. Es decir, nunca debió existir mi hija, nunca debió traerme al mundo», afirmó.

Infancia marcada por el abuso

Zoilamérica contó que conoció a Ortega cuando Murillo inició una relación con él y ella tenía unos nueve años. La familia se encontraba en condiciones de clandestinidad en Costa Rica debido a la actividad política de ambos.

Según su relato, esa situación facilitó que el abuso ocurriera sin supervisión de otras personas. «Lo que empezó siendo un abuso deshonesto o tocamiento aquí en Costa Rica (…) fue favoreciendo mayores condiciones y ese abuso sexual se prolongó a lo largo de muchos años», declaró.

Durante ese período, dijo que llegó a cambiar de habitación durante la noche para intentar evitar a Ortega. «Es una niña escapando en todo momento, incluso dentro de su misma casa», expresó.

También describió la sensación de indefensión que experimentó durante su niñez. «Llega un punto en que te das cuenta que todo le pertenece y que no hay manera de esconderse», relató.

Zoilamérica aseguró además que sufrió intimidaciones y agresiones de terceras personas. En su interpretación, estas situaciones se agravaron a medida que Ortega y Murillo aumentaron su poder político. «En la medida en que el Estado de Nicaragua y Daniel Ortega y Rosario Murillo se han venido llenando de poder, en esa medida también su criminalidad ha venido aumentando», sostuvo.

«El amor se nos queda congelado»

La maternidad ocupó buena parte de la conversación. Zoilamérica explicó que no tuvo un referente de maternidad que pudiera reproducir y que tuvo que construir su propia manera de relacionarse con sus hijos mientras enfrentaba las consecuencias de su experiencia.

«Cada uno de ellos ha sido mi escuela de ser mamá», afirmó. También explicó que durante un período podía proteger y cuidar a sus hijos, pero tenía dificultades para vivir plenamente la dimensión emocional de la maternidad.

«Cuando nosotras como mamás tenemos heridas profundas, el amor se nos queda congelado», dijo. Para ella, salir del miedo fue necesario para poder desarrollar una relación más plena con sus hijos. «Necesitaba salir del miedo para poder darles amor», agregó.

«Yo tengo que decir que lo saben todos porque también creo que un punto importante para mí ha sido y ahora que vivimos lejos desde hace unos años siempre decimos: no hay secreto. Yo siempre les hablé de cómo ella había sido conmigo, pero no necesariamente con ellos», explicó.

Con los años, sin embargo, sostuvo que las consecuencias de la confrontación política de Murillo también alcanzaron a sus hijos.

«Yo perdoné a mi mamá»

Durante la entrevista, Zoilamérica respondió que sí ha perdonado a Rosario Murillo. Aclaró que hacerlo no significa negar lo ocurrido ni justificar las decisiones de sus padres.

«Mis padres han elegido un camino de abuso de poder, de dictadura, de crimen y eso me toca verlo desde un lado de mi humanidad», expresó.

Según explicó, el perdón también está relacionado con su decisión de no reproducir el odio que ha marcado parte de su historia familiar. «Me hace decir que los perdono porque entiendo de dónde salieron», sostuvo.

La última vez que vio personalmente a su madre la situó alrededor de 2006 o 2007, durante un intento de alcanzar un acuerdo relacionado con su caso ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

Al hablar de su familia materna, Zoilamérica dijo que le preocupa especialmente el impacto de las decisiones políticas de Ortega y Murillo sobre sus hermanos y sobrinos.

«Ellos no lo pudieron elegir», afirmó al referirse a sus hermanos y al entorno en el que crecieron. Su atención está puesta ahora en sus sobrinos, a quienes considera con posibilidades de construir una vida diferente.

Volver a Nicaragua

Zoilamérica también mostró durante la entrevista que conserva la expectativa de regresar algún día al país junto con sus hijos. «Esa es la bandera con la que vamos a regresar», afirmó. Luego agregó: «Tenemos que regresar juntos».

Para ella, ese regreso no representa solamente volver al territorio nicaragüense. También implica reconstruir los vínculos familiares después de años de separación, dolor y exilio.

«No podemos hacer una Nicaragua democrática, reconstruir un país si primero no hemos reconstruido nuestra familia», expresó.

ARTÍCULO 66 es un medio de comunicación nicaragüense que trabaja desde el exilio debido a la persecución del Estado contra la prensa independiente. Algunas de nuestras informaciones no revelan la identidad de nuestras fuentes ni están firmadas por nuestros periodistas por razones de seguridad.

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