Oposición celebra postura de Costa Rica en la OEA contra crisis de Nicaragua

El movimiento político nicaragüense en el exilio Ruta del Cambio expresó su reconocimiento al Gobierno de Costa Rica y al canciller Manuel Tovar Rivera por su intervención durante la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA), en la que advirtió sobre la situación en Nicaragua.
«Desde Ruta del Cambio expresamos nuestro reconocimiento y agradecimiento al Gobierno de Costa Rica y al canciller Manuel Tovar Rivera por su firme intervención durante la Asamblea General de la OEA», dijo la organización en su pronunciamiento.
El grupo opositor valoró la posición del país vecino frente a lo que considera riesgos para la región. «Valoramos que Costa Rica continúe alzando su voz frente a las amenazas que representa la dictadura Ortega-Murillo para la democracia, los derechos humanos y la seguridad regional», afirmó el movimiento..
Ruta del Cambio también subrayó la importancia del acompañamiento internacional en la crisis nicaragüense. «La solidaridad y el compromiso democrático de países como Costa Rica son fundamentales para acompañar la lucha del pueblo nicaragüense por la libertad, la justicia y la democracia».
Las declaraciones se producen luego de que en la Asamblea General de la OEA, el canciller Manuel Tovar expresó preocupación por la presencia de fuerzas militares rusas en Nicaragua y la supuesta vinculación de individuos relacionados con organizaciones como Hamás y Hezbolá.
«Costa Rica observa con enorme preocupación la persistente y reciente presencia en Nicaragua de fuerzas militares rusas y de organizaciones terroristas como Hamás y Hizbulá», dijo Tovar.
Durante su intervención, Tovar también se refirió al deterioro de la situación de derechos humanos en el país, incluyendo denuncias de detenciones arbitrarias, desapariciones forzadas y persecución a opositores, además de casos recientes como la muerte del líder indígena miskito Brooklyn Rivera Bryan bajo custodia estatal.
El posicionamiento de Costa Rica ha sido respaldado por sectores opositores nicaragüenses, que insisten en mantener la crisis del país dentro de la agenda regional e internacional.
El vínculo diplomático entre San José y Managua sigue limitado estrictamente al ámbito consular. Esta medida se arrastra desde 2018, cuando la administración del expresidente Carlos Alvarado (2018-2022) optó por congelar el nombramiento de un embajador en territorio nicaragüense, como rechazo directo a la violencia estatal y el menoscabo de los derechos humanos de la disidencia y los manifestantes.

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