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jue. 1 oct.
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«Ver esa publicación me partió el alma», dice Oswaldo Rivas sobre el anuncio de su casa en venta

El fotorreportero nicaragüense contó desde el exilio lo penoso que significa enterarse de que todo lo que luchó por su propiedad ahora se ofrece al mejor postor
Por Artículo 66 junio 15, 2026
Rivas huyó de la dictadura en junio de 2024 cuando allanaron su vivienda. Foto: Oswaldo Rivas | X

El fotorreportero nicaragüense Oswaldo Rivas habló con Artículo 66 tras enterarse por un anuncio en Internet que la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo puso en venta su casa, a través de un tercero, después de mantenerla confiscada desde junio de 2024 cuando la allanaron para intentar detenerlo.

Desde entonces huyó del país y se exilió en Estados Unidos, donde se enteró que una persona ofrecía su vivienda en 255 mil dólares en el sitio inmobiliario Encuentra24.

«Ver esa publicación me partió el alma. No solo están vendiendo una casa; están vendiendo años de sacrificio, sueños y recuerdos que para mí tienen un valor que nadie puede medir», confesó Rivas sobre este nuevo atropello contra su propiedad, que se ubica en la carretera Vieja a León, a dos calles de la residencia del cocanciller del régimen Valdrack Jaentschke.

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Es una casa de 464 metros cuadrados de construcción y una extensión de 4,218 metros cuadrados. Es de dos plantas, con tres dormitorios e igual número de baños, además de sala, comedor, cocina, una terraza y un amplio espacio de estacionamiento.

Qué dijo Rivas sobre la venta de su casa

Antes de salir del país intentó venderla pero no logró hacerlo. Ya fuera del país guardaba las esperanzas de que se mantuviera la toma, pero no que decidieran ofrecerla al mejor postor cuando es un bien que le pertenece y sobre él no hay ningún proceso judicial ni resolución que ordenara la confiscación del bien.

«La verdad me dio una gran tristeza. Esa casa no es solo una propiedad; la construí desde cero con mucho esfuerzo, sacrificio y trabajo, junto con mi familia. Cada bloque, cada pared y cada rincón tienen una historia detrás y representan años de lucha».

Sus sueños, los que tenía para el futuro se vieron truncados cuando el 5 de junio de 2024 mientras cubría el partido de las eliminatorias mundialistas 2026 en el Estadio Nacional de Fútbol, alguien le advirtió que escapara porque lo buscaban para detenerlo.

Rivas logró evadir a la Policía Nacional, pero funcionarios del régimen sandinista allanaron su vivienda, sacaron documentos, computadoras y otros objetos de valor, pero ya él no se encontraba en la casa. Al marcharse perdió contacto con vecinos, quienes lo bloquearon telefónicamente y cortaron cualquier comunicación para evitar represalias del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo.

El fotorreportero fue uno de los que registró las protestas del 2018, lo que lo llevó también a exponerse ante la represión del régimen por su trabajo para la agencia de noticias France Press (AFP).

Te contamos: Sandinistas se apropian de casa de doctora Anely Pérez Molina, desterrada por la dictadura en 2023

Rivas: En esa casa pensaba retirarme

«Esa era la casa donde pensaba retirarme algún día, disfrutar de la tranquilidad después de tantos años de trabajo y compartir con los míos. Por eso duele tanto abrir un anuncio y ver que otras personas la están vendiendo como si fuera cualquier cosa, sin saber todo lo que costó levantarla», comentó el periodista a Artículo 66.

Aunque no hay una causa judicial pública en su contra, Rivas explicó que ya estando bajo resguardo intentó vender un vehículo pero cuando el potencial comprador quiso hacer el cambio ante la Policía de Tránsito, los oficiales le negaron el trámite bajo el señalamiento verbal de que el dueño del automotor tenía una acusación de «traición a la patria», aunque en el Sistema de Causas, conocido como Nicarao, no existe ningún expediente.

La dictadura se ha ensañado contra los medios de comunicación desde 2018. Confiscó las sedes de medios como Confidencial, 100 % Noticias y La Prensa. Detuvo a periodistas, los expulsó del país y más de 300 se vieron forzados al exilio. A un grupo les quitó la nacionalidad, congeló sus cuentas bancarias en Nicaragua y les confiscó sus propiedades.

Pero el caso de Rivas es una muestra de cómo la dictadura dispone de bienes privados, que costaron años de trabajo a sus dueños para rematarlos o entregarlos a sus allegados para el beneficio particular.

El fotoperiodista reiteró que ni él ni su familia han dado consentimiento o autorización para poner en venta la propiedad porque tampoco tienen posesión del inmueble, del que lo último que supo es que estaba tomado por policías.

Pide no involucrarse en la compra de su casa

«Quiero dejar algo muy claro: La casa que aparece anunciada para la venta no está en venta por decisión de nuestra familia ni cuenta con nuestra autorización», insistió a este medio de comunicación.

Pidió a quienes decidan hacer negocios con su propiedad confiscada tener en cuenta que intentarán comprar no solo un inmueble sino parte de la historia familiar.

«Esa casa fue construida desde cero con años de esfuerzo, sacrificio y trabajo honrado. No es solo una propiedad; es parte de nuestra historia, de nuestros sueños y del legado de nuestra familia». Y agregó su llamado «a cualquier persona interesada para que investigue bien antes de involucrarse en cualquier negociación relacionada con esa vivienda».

Calificó como «doloroso» y «profundamente injusto» que ahora pretendan venderla.

«Agradezco a quienes respeten nuestra situación y comprendan el valor sentimental y familiar que esa propiedad tiene para nosotros», manifestó.

ARTÍCULO 66 es un medio de comunicación nicaragüense que trabaja desde el exilio debido a la persecución del Estado contra la prensa independiente. Algunas de nuestras informaciones no revelan la identidad de nuestras fuentes ni están firmadas por nuestros periodistas por razones de seguridad.

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