Monseñor Silvio Báez advierte que Nicaragua vive como «ovejas sin pastor» bajo el yugo Ortega-Murillo

El obispo auxiliar de Managua, monseñor Silvio José Báez, afirmó este domingo que la humanidad actual vive una crisis similar a la descrita en el Evangelio: pueblos «cansados y abatidos», sometidos por la violencia, la pobreza y regímenes que gobiernan mediante el miedo y la represión.
Durante su homilía del XI Domingo del Tiempo Ordinario, pronunciada este 14 de junio desde Miami, donde reside por el exilio forzada, el religioso vinculó el mensaje bíblico con la realidad de países como Nicaragua, donde la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo mantiene un control autoritario que ha provocado exilio, persecución y desesperanza.
«Hoy también hay mucha gente que vive como ovejas sin pastor», expresó Báez al reflexionar sobre el pasaje evangélico en el que Jesús contempla a la multitud «cansada y abatida». El obispo señaló que actualmente existen «familias desgarradas por la pobreza, la migración forzada o la violencia» y «pueblos enteros privados de libertad y de futuro por la guerra o dominados por regímenes dictatoriales que se imponen con el miedo y la represión».
El religioso insistió en que Jesús no abandona a quienes sufren y que su mirada sigue puesta sobre los pueblos oprimidos. «Jesús no solo ve el sufrimiento de la gente; lo siente como propio», afirmó. Para el líder de la Iglesia nicaragüense, Cristo continúa viendo «una humanidad cansada y abatida, hambrienta de verdad, de compasión y de libertad».
En su mensaje, el obispo llamó a los creyentes a no caer en la indiferencia frente al dolor humano y recordó que la primera respuesta ante las crisis sociales y políticas debe ser la oración. «Rueguen al dueño de la mies que envíe trabajadores a sus campos», citó Báez, al tiempo que subrayó que la oración no sustituye la acción, sino que fortalece el compromiso con la justicia y la dignidad humana.
El perseguido político también cuestionó los modelos de poder que se sostienen mediante la represión y el miedo, en clara alusión al régimen sandinista. «El poder que Jesús otorga es exactamente lo contrario del poder que seduce al mundo, el poder que aplasta, controla, atemoriza y somete», afirmó.

El obispo exhortó además a los cristianos a «curar, liberar y devolver la esperanza» a quienes viven bajo sistemas opresivos. «Es también oponernos a los poderes opresores que someten a los pueblos», expresó, añadiendo que los creyentes deben denunciar «la crueldad de los regímenes que atentan contra la dignidad humana y multiplican la miseria de la gente».
Desde el exilio, Silvio Báez se ha convertido en una de las voces que a través de sus homilías cuestiona la deriva autoritaria de Daniel Ortega y Rosario Murillo. En esta nueva homilía reiteró que Jesús sigue acompañando a las «ovejas sin pastor» y llamó a mantener viva la esperanza y la defensa de la libertad en medio de la crisis que atraviesa Nicaragua.

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