¡Cinismo! Régimen monta homenaje póstumo al pastor Saturnino Cerrato, a quien le negó la entrada a Nicaragua en 2023

El régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo envió una delegación de funcionarios a un homenaje póstumo que se realizó al pastor Saturnino Cerrato, quien falleció en El Salvador debido a que la dictadura le impidió volver a Nicaragua.
Justo la ministra del Interior, María Amelia Coronel, fue una de las delegadas por El Carmen en la actividad que estuvo encabezada por la Asambleas de Dios, organización religiosa cristiana fundada por Cerrato.
También participaron la alcaldesa de Managua, Reyna Rueda; la ministra de la Familia, Adolescencia y Niñez, Erika Vanessa Espinoza; la ministra de Educación, Mendy; Iván Lara, el ministro Asesor para Políticas y Relaciones Internacionales y Johana Flores, ministra del Trabajo, recientemente sancionada por la Oficina para el Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro de Estados Unidos.
Los medios sandinistas difundieron el homenaje, pese a que la misma dictadura negó a Cerrato volver a su país para pasar sus últimos días, aquejado de una enfermedad.
Cerrato fue presidente del Partido de la Restauración Democrática (PRD) con el que intentó dar el salto de la religión a la política, aunque con poco éxito. Se postuló a la presidencia en los comicios de 2016, con el respaldo del partido Alianza Liberal Nicaragüense (ALN), en los que obtuvo un bajo porcentaje de apoyo.
En 2021 intentó prestar la tarjeta de la organización a otros aspirantes, lo que le valió la eliminación por parte del Consejo Supremo Electoral.
Régimen alaba a Cerrato, al que no dejó volver a Nicaragua
Una de las voceres del régimen en el acto fue la ministra del Trabajo, Johana Flores, quien reconoció el trabajo religioso del pastor fallecido.
«En nombre de nuestro gobierno hoy acompañamos este encuentro en homenaje póstumo a nuestro hermano reverendo Saturnino Cerrato. Con mucho respeto, con mucho cariño hemos escuchado la sinopsis de su vida y trayectoria y a la luz de ese legado que dejó, en conjunto con el principio de los nicaragüenses, que somos un pueblo creyente, de fe, estamos seguros de que esta no es una despedida, ni un adiós, sino que es un hasta siempre», resaltaron los medios de la propaganda del régimen.

Desde las Asambleas de Dios, ahora cooptadas por el régimen, su superintendente Pedro Pablo Rojas, también honró la memoria de Cerrato.
«Hoy no solo recordamos a un pastor, sino a un siervo fiel, un líder espiritual, que durante 56 años de ministerio sembró fe, esperanza y principios en miles de corazones. Su vida fue un testimonio de integridad, servicio y amor por Dios y por su pueblo», expresó.

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