Falleció Randall Gamboa, el costarricense deportado de Estados Unidos en estado vegetal

El costarricense Randall Gamboa Esquivel, de 52 años, falleció la mañana de este domingo a las 8:53, hora local, en el Hospital Escalante Pradilla de Pérez Zeledón, al sur de Costa Rica. El deceso lo confirmó a la cadena internacional CNN en Español su hermana, Greidy Mata Esquivel.
Gamboa permaneció ocho meses bajo custodia del Gobierno de Estados Unidos y lo deportaron en septiembre en condición crítica, lo que su familia describe como un estado casi vegetal. Los parientes denuncian que durante su detención sufrió abandono médico y un deterioro físico progresivo hasta perder la capacidad de hablar y moverse.
De funcionario municipal a migrante en busca del sueño americano
Antes de emigrar, Gamboa trabajaba como operario de maquinaria pesada en la Municipalidad de Pérez Zeledón. A finales de 2024 renunció a su empleo con el propósito de viajar a Estados Unidos, trabajar por dos años, ahorrar dinero y regresar a Costa Rica para adquirir una vivienda.
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Según su familia, el costarricense tenía amigos esperándolo en Nueva Jersey y una oportunidad laboral ya definida.
El 25 de diciembre de 2024 partió desde el Aeropuerto Internacional Juan Santamaría, con escala en México y destino final en Nueva Jersey. Sin embargo, apenas dos días después, el 27 de diciembre, fue detenido por autoridades migratorias estadounidenses en Laredo, Texas, tras cruzar la frontera por Tijuana de manera irregular.

De acuerdo con su hermana, nunca llegó a ingresar formalmente a territorio estadounidense; lo interceptaron en la zona fronteriza y lo trasladaron al centro de detención del condado Webb, donde permaneció recluido durante ocho meses.
Desaparición, hallazgo y repatriación en estado crítico
La familia mantuvo contacto con Randall Gamboa mediante videollamadas hasta el 12 de junio de 2025. A partir de esa fecha no volvió a comunicarse y quedó inubicable durante semanas.
En agosto, una abogada contratada por sus familiares logró localizarlo en un hospital de Texas en condición grave, con signos de desnutrición y debilidad extrema.
El 3 de septiembre lo repatriaron a Costa Rica en un vuelo ambulancia, costeado por el Gobierno estadounidense. Ingresó al Hospital Escalante Pradilla con diagnóstico de rabdomiólisis, desnutrición severa, deshidratación y úlceras múltiples. Su familia sostiene que llegó sin poder caminar, hablar ni alimentarse por sí mismo, tras lo que describen como un proceso de abandono mientras estuvo bajo custodia de las autoridades migratorias norteamericanas.
Pese a los esfuerzos médicos, su salud no se recuperó y falleció el 26 de octubre, casi dos meses después de su repatriación.
Cancillería lamenta el fallecimiento y promete esclarecer el caso
Tras su muerte, el Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto de Costa Rica emitió una comunicación oficial en el que expresó sus condolencias y aseguró que continuará gestionando explicaciones ante Washington.
«El Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto lamenta profundamente el fallecimiento del ciudadano costarricense Randall Gamboa Esquivel y expresa sus más sinceras condolencias a su familia y personas allegadas en este difícil momento», señala el pronunciamiento citada por el diario tico La Nación.
La institución agregó que «continuará realizando todos los esfuerzos necesarios para esclarecer las circunstancias en que se produjo su detención y posterior traslado a Costa Rica» y que solicitó información adicional al Gobierno de los Estados Unidos sobre su connacional y sobre el historial médico del señor Gamboa, pero hasta ahora no recibe una respuesta oficial.
La comunicación también señala que, mientras el costarricense permaneció bajo custodia migratoria, el Consulado General de Costa Rica en Houston dio seguimiento a su caso, y que tras su retorno la Cancillería mantuvo comunicación con la familia para brindar asesoría y apoyo.
Una relación marcada por la cooperación con Washington
El caso de Randall Gamboa ocurre en el marco de una estrecha alianza entre los gobiernos de Costa Rica y Estados Unidos, especialmente en materia migratoria y de seguridad. San José ha permitido que su territorio y el Aeropuerto Internacional Juan Santamaría funcionen como punto de escala temporal para vuelos de deportación de personas provenientes de otros países, como parte de los acuerdos bilaterales de colaboración con Washington.
Pese a esa relación, la Cancillería solo expresó condolencias y a reiteró su compromiso de esclarecer las circunstancias del caso, pero por el momento no plantea una protesta diplomática formal.
La familia de Gamboa insiste en que su muerte debe investigarse y que Costa Rica debe exigir una respuesta clara. Consideran que su hermano fue víctima de un trato inhumano mientras se encontraba bajo custodia del Gobierno estadounidense y que el Estado costarricense tiene la obligación de velar por los derechos de sus ciudadanos fuera del país.

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