Dueño del canal Ticavisión, de Costa Rica, anuncia nuevo canal de televisión en Nicaragua

Iván Flores, propietario del canal costarricense Ticavisión, anunció a través de su perfil personal en Facebook que planea regresar a Nicaragua para instalar un nuevo canal de televisión. El anuncio ha generado inquietud entre sectores del exilio y el periodismo independiente, dado que el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo mantiene un control total sobre los medios de comunicación en el país y no ha otorgado nuevas concesiones televisivas a medios no alineados con su propaganda desde el estallido de la represión en 2018.
Por el contrario, el régimen ha eliminado decenas de espacios informativos en radio y televisión, ya sea por presión a los dueños de canales y emisoras locales o dueños de empresas de cable; o por confiscaciones abusivas de las empresas de comunicación.
«Creo que es hora de regresar a mi patria querida Nicaragua y montar un nuevo canal de televisión completamente digital (…) al servicio de la sociedad nicaragüense, una sociedad sin odio», escribió Flores. La frase llama particularmente la atención por coincidir casi literalmente con el discurso repetido por Rosario Murillo, quien ha utilizado la expresión «una sociedad sin odio» como eslogan oficialista para deslegitimar a la oposición, criminalizar las protestas y justificar la represión bajo la retórica de «paz y amor».
Flores aseguró que el canal transmitirá «información noticiosa de calidad y además entretenimiento familiar sano», y que se enfocará en promover «turismo, infraestructura, economía y una clase social media y alta que está desarrollando sus propios sueños». No obstante, no explicó si cuenta con autorización legal para operar en Nicaragua ni bajo qué concesión funcionaría su canal.
Tampoco explica cómo podría un «empresario» que no tenga nexos ni compromisos con la dictadura de los Ortega-Murillo, abrirse paso en un país donde todo está bajo control y conveniencia de ese régimen.

Desde hace varios años, en Nicaragua ningún canal independiente ha recibido licencias para operar. El Instituto Nicaragüense de Telecomunicaciones (Telcor) responde directamente al Ejecutivo y ha cerrado o confiscado medios críticos. Los únicos que permanecen al aire son propiedad de la familia Ortega-Murillo, de empresarios aliados, o de figuras que han optado por evitar cualquier contenido político o incómodo al régimen.
Ticavisión, el canal que Flores fundó en Costa Rica, tuvo inicialmente una línea editorial centrada en el exilio nicaragüense, los derechos humanos y las noticias relacionadas con la crisis del país. Hace algunos años, Ticavisión hasta tuvo en su parrilla algunos espacios conducidos por activistas opositores nicaragüenses y también retransmitía programas de plataformas de periodistas independientes como La Mesa Redonda, de Sergio Marín Cornavaca; Café con Voz, de Luis Galeano; y el noticiero de la plataforma Nicaragua Actual.

Sin embargo, desde hace meses abandonó ese enfoque. En lugar de cubrir la situación política o el drama de los refugiados nicaragüenses, ha empezado a difundir material de propaganda turística que presenta a Nicaragua como un destino en desarrollo, e incluso, en sus redes sociales promueve los destinos nicaragüenses enlazando con las cuentas oficiales del gubernamental Instituto Nicaragüense de Turismo (INTUR).
Esa transformación editorial ha llevado a especular sobre posibles acuerdos de tipo publicitario o convenios oficiosos entre Ticavisión y entidades del régimen. Hasta el momento no se conoce si existe una relación formal con el Intur, pero el contenido que difunde el canal se alinea abiertamente con los intereses de la propaganda oficial, mientras ha silenciado toda cobertura crítica.
Organizaciones del exilio han advertido que el anuncio de Flores podría formar parte de una estrategia de lavado de imagen del régimen o de operaciones empresariales en medios de comunicación tanto en Costa Rica como en Nicaragua, que le sean favorables a la concentración de la influencia sandinista sobre las empresas de medios de comunicación en ambos países.
En Nicaragua, el periodismo independiente ha sido desmantelado. Más de 50 medios han sido cerrados o confiscados, decenas de periodistas se encuentran exiliados y la censura es absoluta. Incluso, en el canal Ticavisión, propiedad de Flores, trabajan periodistas abiertamente opositores que están en Costa Rica en condición de exiliados por las amenazas de la dictadura de Daniel Ortega.


Flores tampoco ha precisado bajo qué condiciones operará en el país. Está por verse si logra instalarse, en qué cablera lo hace y qué tipo de línea va a dirigir, lo que sí es un hecho es que no será un canal crítico ni de cobertura política en Nicaragua y que solo podrá operar en la medida que sea conveniente económica y políticamente para el régimen sandinista.

Huele feo esto de el señor Flores
Huele feo esto señor Flores
El típico camaleón …un rato con el gobierno y otro rato con la oposición.