Norma Moreno, hermana de Fidel Moreno, purgada de un cargo fantasma en el CNU; se fue en la barrida de 70 trabajadores

Norma Moreno Silva, hermana del todopoderoso secretario general de la Alcaldía de Managua, Fidel Moreno, fue purgada este viernes del Consejo Nacional de Universidades (CNU) en una barrida que alcanzó a al menos 70 trabajadores. Su salida, según confirmaron fuentes internas a Artículo 66, evidencia que figuraba en una planilla fantasma de la institución, donde ocupaba un cargo sin funciones reales y con un salario garantizado gracias a su parentesco con el núcleo de poder del régimen Ortega-Murillo.
El despido fue ejecutado por Bismarck Santana, actual secretario técnico del Consejo Nacional de Rectores de Universidades Públicas (CNRUP), quien convocó a los empleados del extinto CNU a las cinco de la tarde del viernes 23 de mayo de 2025 para notificarles la cesantía. La fuente indicó que Santana le dijo a los directores de áreas que la purga, que ya afectó a 70 personas, será aplicada contra al menos 120 trabajadores de los 160 que figuraban en la nómina.
Norma Moreno «tenía una especie de puesto fantasma, porque no tenía ninguna función específica», dijo la informante del extinto CNU a este medio de comunicación. Era «solo para cobrar salario, no desempeñaba una función real», reafirmó la fuente. Su inclusión en la planilla del CNU, después que la exmagistrada electoral fuera desalojada de su puesto en la institución encargada de los fraudes en las votaciones, habría sido gestionada como un favor político por su hermano Fidel Moreno, considerado uno de los principales operadores del Frente Sandinista.

Sus cargos públicos
Moreno fue nombrada embajadora extraordinaria y plenipotenciaria de Nicaragua en Argentina, con concurrencia en Paraguay, en el año 2013. Posteriormente, en enero de 2016, el dictador Daniel Ortega la propuso como magistrada propietaria del Consejo Supremo Electoral (CSE), cargo que asumió tras la renuncia de Johnny Tórrez Aguilar y del cual fue removida en 2021 en medio de una reestructuración del órgano electoral.
Antes de estos cargos, había ocupado la posición de procuradora especial para los derechos humanos de la niñez y la adolescencia en la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos (PDDH), donde desempeñó funciones desde 2005 hasta 2013. Fue también directora de Promoción y Educación y asesora en diversas áreas de la PDDH, consolidando así su trayectoria en el sector público.
En los años noventa, Norma Moreno se destacó como abogada del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (CENIDH) bajo el liderazgo de la doctora Vilma Núñez de Escorcia, con quien mantuvo una relación cercana y de confianza. Su paso por el CENIDH fue un capítulo importante en su carrera. Periodistas y defensores de derechos humanos que la recuerdan de aquella época, valoran su labor como «destacada». Según dijeron, en el CENIDH se desempeñó entre 1997 y 2006.
Moreno formó parte de un equipo jurídico reconocido por su compromiso y capacidad profesional, siendo una de las colaboradoras más cercanas y apreciadas por la doctora Núñez.
Graduada en Derecho en la desaparecida Universidad Politécnica de Nicaragua (UPOLI), Moreno inició su carrera haciendo pasantías en el CENIDH, donde rápidamente se consolidó como una de sus abogadas principales. Formó parte del equipo jurídico y estuvo muy de cerca de la doctora Vilma Núñez, una de las figuras blanco de la represión de la dictadura sandinista en los últimos años.
Además, la exprocuradora de la Niñez y ahora extrabajadora fantasma del CNU también fue bailarina profesional del grupo folclórico Mazehuatl.
Tomando en consideración su probada lealtad y sumisión al FSLN y su parentesco con Fidel Moreno, el más cercano operador político y criminal de los Ortega Murillo, resulta sorprendente que a estas alturas, Bismark Santana se haya atrevido a barrer con el cargo fantasma que la exfuncionaria ocupaba en la planilla de esa instutición.
El CNU fue desmantelado por la dictadura formalmente a inicios de mayo de 2025. El régimen defenestró de la presidencia de ese organismo a la orteguista Ramona Rodríguez, quien además ejercía el puesto de rectora de la UNAN-Managua, cargo del que también la corrieron, según lo informó en primicias Artículo 66 el 10 de mayo de 2025.
Junto a la presidenta del CNU y rectora de la UNAN, también habrían descabezado al secretario técnico Jaime López Lowery y a la directora de Gestión del Conocimiento, la profesora Jilma Romero Arrechavala. Días después también fue defenestrado el vicerrector de la UNAN-Managua Luis Alfredo Lobato Blanco, quien confiaba quedarse con la rectoría bajo el argumento de que le correspondía «por ley».
El 13 de mayo, este medio de comunicación también informó que la dictadura ya había reacomodado sus piezas en la UNAN-Managua y había impuesto como rectora a la profesora Ángela Rosa Munguía Beteta.
Todas estas filtraciones que nos habían informado distintas fuentes tanto del Consejo Nacional de Universidades como de la UNAN, fueron confirmadas fielmente por la mismísima Rosario Murillo el 15 de mayo de 2025, cuando anunció la creación del llamado Consejo Nacional de Rectores de las Universidades Públicas, el nombramiento como secretario técnico de Bismark Santana y la designación de la expresidenta Ramona Rodríguez en un cargo inventado, como coordinadora de un Centro de Emprendimiento, llamado «Universidad La Sandino», sin precisar estructura legal ni presupuestaria de esa nueva entidad.

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