Costa Rica niega refugio a opositor Carlos Calero y lo deja a un paso de la deportación

El Tribunal Administrativo Migratorio de Costa Rica negó en primera instancia la solicitud de refugio al nicaragüense Carlos Alberto Calero Hurtado. La resolución coloca al opositor bajo la amenaza inminente de ser entregado a la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
El Grupo de Reflexión de Excarcelados Políticos (GREX) denunció, mediante un comunicado, que esta medida ignora la crisis sistemática que atraviesa Nicaragua desde 2018.
Según la organización, las autoridades pretenden desconocer la existencia de un «Estado represivo que tortura y encarcela a quienes percibe como opositores activos; un régimen que, desde su paranoia, actúa con crueldad contra todo aquel que represente una amenaza para su modelo dictatorial y dinástico».
Ante la inminencia de la deportación, el GREX hizo un llamado urgente a las fuerzas sociales y políticas con presencia en Costa Rica para conformar un frente común para presentar una carta conjunta ante el Tribunal Administrativo Migratorio en los próximos días.
«En esta carta, nuevamente les explicaremos la crisis nicaragüense y explicaremos por qué Carlos Calero no debe ser enviado a manos de un régimen opresor que aplasta al pueblo de Nicaragua», detalló la organización.
¿Quién es Carlos Calero Hurtado?
Calero Hurtado, originario de Morrito, Río San Juan, es un reconocido campesino opositor con un historial de lucha que se remonta a los años ochenta, cuando integró la Resistencia Nicaragüense como operador de radiocomunicación, labor en la que resultó herido de bala en su brazo izquierdo.
Décadas después, su compromiso con la democracia lo llevó a sumarse a las protestas sociales de 2018, como miembro de «Resistencia Campesina», lo que derivó en su encarcelamiento por motivos políticos el 13 de diciembre de ese mismo año.
La crisis actual de Calero comenzó el pasado 7 de abril de 2025. Según reportes del diario La Prensa, el nicaragüense acudió voluntariamente a la oficina de Migración de Ciudad Quesada con el objetivo de regularizar su estatus legal.
«Se presentó en esas oficinas previa cita, solicitada por él mismo; lo hicieron esperar varias horas y luego procedieron a capturarlo y a trasladarlo a la cárcel de Heredia», denunció el GREX en aquel momento.
Pese a que Calero tenía una cita formal para su proceso de refugio programada para el 19 de enero de 2028, las autoridades procedieron con su detención basándose en la revocación de su residencia permanente, la cual perdió en el año 2020.
En aquel entonces, se le aplicó una medida administrativa tras ser vinculado a un grupo que se encontraba en territorio costarricense con armas. No obstante, el GREX aclaró que, aunque el caso fue valorado legalmente y Calero fue puesto en libertad, la autoridad migratoria decidió retirarle el estatus de residente.
Denuncia de «persecución transnacional»
Como miembro de la organización «Resistencia Campesina», el GREX también ha señalado que ha sido blanco de una «persecución transnacional» ejecutada por el aparato represivo de El Carmen.
Antes de su detención, Carlos Calero trabajaba como jornalero. Está casado con una ciudadana costarricense y es padre de cuatro hijos, uno de ellos de nacionalidad costarricense.
«¡Hacer justicia es no deportarlo!», sentenció la organización, recordando que el Estado nicaragüense ha demostrado sistemáticamente su ensañamiento contra quienes considera opositores.

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